Sofía Bravo lleva uno de los apellidos más ilustres del bloquismo y de San Juan. Bisnieta de Federico Cantoni, nieta del caudillo Leopoldo Bravo e hija del ex embajador del mismo nombre, su historia personal cobró notoriedad en marzo de 2018 cuando se casó, en una glamorosa fiesta realizada en el dique de Ullum, con el actor de novelas Pedro “Segundo” Cernadas. Ahora, de la mano de él que va para intendente de Tigre, ella se postula para concejal en segundo término por Cambiemos en ese coqueto distrito bonaerense.
La hermosa sanjuanina que, de la mano de un galán, quiere ser concejal en Tigre
Lo llamativo es que el padre de Sofía fue embajador en Rusia nominado por Néstor Kirchner y amigo de José Luis Gioja, con quienes iniciaron la sociedad política entre el PB y el PJ que se mantiene en pie hasta la actualidad. En cambio, la joven se volcó al macrismo, filas donde reporta su marido, quien es actualmente concejal tigrense.
La bella abogada venía manteniendo un perfil bajo en la política y ahora apareció nominada, con chances de entrar al Concejo de Tigre, un distrito que genera atención política más allá de Buenos Aires porque ahí forjó su poderío Sergio Massa. De hecho, si Cernadas llega a intendente y la sanjuanina a edil recordará mucho a los tigrenses la historia del líder del Frente Renovador y su esposa Malena Galmarini.
Cernadas jugará contra el massista Julio Zamora que va por el Frente de Todos junto al kirchnerismo. El segundo lugar que ocupa Sofía en la lista del Frente Juntos por el Cambio es expectante, con chances de entrar al Concejo más allá de que su esposo no sea jefe comunal. Medirán fuerzas en las PASO previstas para el domingo 11 de agosto.
Una historia de novela
Sofía es melliza con Catalina (que también es abogada) y es hermana también de Leopoldito y Nicolás, conformando la familia que inició Leopoldo Alfredo Bravo con Laura Adámoli. El padre murió el 30 de octubre de 2010 con apenas 50 años y cuando ocupaba el cargo de embajador argentino en Rusia.
Un dato que no puede pasar desapercibido es que Sofía y Pedro esperan su primer hijo. Lo anunciaron recientemente en una nota en diario La Nación que mostró la intimidad de la pareja en su casona del dique Luján. En esa entrevista, él contó cómo se inició en la política, carrera por la que dejó atrás la actuación y las novelas: “En 2012, San Fernando sufrió una inundación tremenda y con unos amigos armamos un grupo de rescate. Puse mi camioneta y ayudamos a llevar alimentos y todo lo que fuera necesario. Cuando nos dimos cuenta de lo bien que había funcionado el grupo, lo ampliamos para hacer más cosas. De repente, habíamos armado una red para solucionar distintos problemas sociales.”
Allí también contó cómo se conocieron con Sofía: “nos conocimos en un bar y enseguida me contó que había vivido gran parte de su vida en Rusia. Y ahí pensé que las charlas con ella seguro iban a ser divertidas. Con eso ya teníamos una salida asegurada, pero nunca imaginé que llegaríamos a formar una familia. Yo tenía 40 y Sofi, 26. Yo venía de una separación difícil [de su primera mujer, la actriz peruana Gianella Neyra, con quien tuvo a su hijo, Salvador, de 10 años]. Pero nos enganchamos. Me encanta su idealismo, que muchas personas perdemos con el tiempo, es soñadora, cabeza dura y trabajadora, va siempre para adelante. Sofi no es una persona a la que la vida le pase por encima, tiene objetivos claros y eso es admirable. Me parece que es fundamental admirar a la persona que tenés al lado; si no, la relación se quiebra. Yo siento que los dos nos admiramos mutuamente y, además, compartimos la pasión por la política”.
Y remató con las expectativas con el embarazo: “Lo vivo con absoluta felicidad. Sofía está de tres meses: es un hijo muy deseado, tenía muchas ganas de volver a ser padre”.