Hoy en Diputados se aprobó un proyecto del Ejecutivo que ratifica por ley la creación del llamado “Bono VIT”, una nueva herramienta para contrarrestar el sobrestock vínico y la crisis general del sector. El tema si bien fue aprobado por unanimidad se llevó el debate central en la Legislatura, en la primera sesión ordinaria del año, con lecturas del macrismo local de que se requieren medidas de fondo y no coyunturales y la reacción crítica del uñaquismo sobre la ausencia de decisiones nacionales para ayudar a la vitivinicultura y a las economías regionales por parte del Gobierno Nacional.
El bono para los viñateros, primer roce en la Legislatura sanjuanina
“Sin herramientas a nivel nacional es imposible, y lo que hace la provincia es contrarrestar la situación de los productores locales. Las soluciones de fondo tienen que venir a nivel nacional. Si el mercado interno se cae las alternativas deben pasar por fomentar las exportaciones con bajas de retenciones, fomento de reintegros y agilización de la devolución de impuestos. Pero el Gobierno Nacional se niega a dar ayuda en ese sentido y todo queda en manos del Gobierno Provincial”, analizó el defensor del proyecto por el bloque PJ, Leonardo Gioja.
La diputada basualdista que integra el sector macrista en Diputados, Susana Laciar, lanzó que “es necesario que Gobierno Provincial y Nación que podamos sostener este sector que está castigado durante muchos años, una política que salga de las meras soluciones coyunturales y que podamos sostenerlas entre todos”. Luego la legisladora citó que entre 2005 y 2015 las exportaciones de vino de Chile a China crecieron 3.300% por tener el tratado de Libre Comercio. Entre 2010 y 2015 las exportaciones de vino cayeron en Argentina un 30 %, “entonces digo que hay responsabilidades compartidas y necesitamos una mirada conjunta”.
También salió de ese sector el bloquista disidente César Aguilar: “coincido con la diputada Laciar en algunos términos y con el diputado Gioja en otros, tenemos que poner vista al futuro para darle una solución definitiva. Esto viene de varios años, con gobiernos de todos los colores políticos, que todos han querido darle soluciones paliativas y no definitivas”.
A Laciar le salieron al cruce varios oficialistas, entre ellos el propio Gioja diciendo “nada de esto se puede hacer si no se cambian políticas nacionales”. Y el presidente del bloque PJ, Pablo García Nieto quien dijo que “acá hay una situación muy difícil en la que nos convertimos en los campeones del diagnóstico o tratamos de darle una mano a la industria madre (…) Esta situación tiene que ver con la falta de una política para las economías regionales. O defendemos un modelo que tiene que ver con cuestiones económico-financieras o defendemos un modelo que tiene que ver con la apuesta a la producción que es el modelo provincial”.
El bono
Los legisladores ratificaron por unanimidad la creación de un bono de crédito fiscal mediante una ley de necesidad y urgencia para contrarrestar la situación crítica de la vitivinicultura. El bono es parte de una batería de herramientas que plantea la gestión uñaquista para paliar la crisis en la vitivinicultura local, como son compra de uva para mosto, créditos blandos, devolución de retenciones a exportaciones, entre otros. Se aplica ahora por ley de necesidad de urgencia porque se está en plena cosecha. En 2014 se aplicó una medida similar. Se da con la justificación de que “el mercado interno cae, con menos consumo y menos reacción, esta cosecha fue menor que en 2018 pero igual hay sobrestock y con el mercado en baja hay más todavía, sumada la importación de vino. Esto lleva a un precio bajo y la uva que no cubre los costos con el viñatero como principal perjudicado”.
El bono está dirigido a productores de uva cosecha 2019 o propietarios o tenedores de vino cosecha 2018, para cubrir deudas fiscales de impuestos provinciales de antes del 31 de diciembre de 2018. A los propietarios de vinos se le reconocen hasta 4 pesos por litro de vino, si desnaturalizan vino enviándolo a destilería o fábrica de vinagre. Para los productores de uva se les reconoce 2 pesos por kilo si lo destinan a uva en fresco o pasas, y 1 peso si es para mostos. El productor podrá cubrir sus deudas con el fisco o transferirlo a un tercero por única vez. El cupo total del programa es de hasta 200 millones de pesos.