Por Daniel Tejada
Rivadavia: la estrategia detrás de la unidad peronista para derrotar a Martín
Canal 13 San Juan
Con los números del escrutinio definitivo en mano, el Frente Todos aceleró a fondo en Rivadavia porque la sumatoria de los tres precandidatos fue mayor al caudal de votos que obtuvo el intendente Fabián Martín en las primarias. Fueron tres contra uno y ahora, la clave es no solamente consolidar el espacio para reconducirlo detrás de la figura de Marcelo Delgado, sino también apuntar al electorado más permeable que pudo haber optado por el basualdista cuando parecía líder indiscutido y ahora podría redireccionar su apoyo.
Esa mirada pragmática es la que predomina por estas horas en el búnker del ex interventor de la Obra Social Provincia, que se impuso sobre Ruperto Godoy y Raúl Alonso el 31 de marzo. Apostaron a una imagen despartidizada y con un discurso enteramente enfocado hacia la gestión municipal, argumentos que bastaron para ganarle por un ajustado margen al ex senador kirchnerista y dejar bastante relegado al tercero, que también compitió con el acompañamiento de dirigentes peronistas históricos.
Delgado entiende que la foto de unidad del pasado martes 16 de abril, junto al gobernador Sergio Uñac, tuvo un importante efecto interno: habilitó a las tropas militantes de Godoy y Alonso a sumarse a la campaña en Rivadavia sin pruritos. Si las cabezas estuvieron juntas en el escenario, ya no hay excusas para escatimar esfuerzos. Sin embargo, esa es tan solo una parte de la campaña.
Una alta fuente del entorno del candidato ganador de las PASO se mostró más que confiada en que casi la totalidad del voto militante que tuvieron Godoy y Alonso irá sin muchos rodeos hacia la lista que quedó en carrera, porque no es compatible con ninguna otra que aparezca en la grilla, mucho menos con Martín. Sin embargo hay un diagnóstico diferente en el espacio que condujo Godoy.
Allí un referente analizó las posiciones de una manera distinta. Según el escrutinio definitivo Delgado obtuvo 8.435 votos propios contra 19.824 de Martín. Por lo tanto, si quiere captar los 7.720 de Godoy y los 5.303 de Alonso, tendrá que salir a buscar ese electorado personalmente en este segundo tramo de la campaña. La clave de la discrepancia parece estar en preguntarse si el electorado se comportará como un paquete cerrado o podría imponerse la lógica del barajar y dar de nuevo.
Hay otro dato que escapa a los análisis preliminares dentro del Frente Todos por estos días, pero se desprende con claridad de los guarismos finales. Según el escrutinio definitivo, los tres precandidatos del Frente Todos en Rivadavia obtuvieron 21.458 votos, unos 2.000 por debajo del
gobernador Sergio Uñac en ese municipio, donde se alzó con 23.572 sufragios. Claramente hubo un corte de boleta importante, de electores que pusieron a Uñac junto a un candidato a intendente de otro partido. La pregunta es si Delgado será capaz de aminorar el uso de la tijerita dentro del cuarto oscuro.
Hay una estrategia direccionada en este sentido, porque con una imagen menos peronista que Godoy y Alonso, a propósito, Delgado apunta a sacarle algunos votos al actual intendente. En su círculo interpretan que Martín quedó muy cerca de su techo en las primarias, mientras que el candidato justicialista apenas llegó a su piso, teniendo en cuenta que fue una campaña relativamente corta, desalentada por quienes entendían que el jefe comunal basualdista era intocable y la participación del Frente Todos sería testimonial en 2019.
Para muchos, la discusión del PJ quedaba reducida a quién resultaría ganador de la interna para coronarse como jefe de la oposición en el municipio y quedarse con la conducción política de la Junta Departamental. Nadie saldría a decirlo con esta crudeza, pero era el punto de partida en las mesas de café cuando empezó a delinearse el escenario electoral entre diciembre y enero.
Las urnas el 31 de marzo provocaron sorpresa y euforia, porque Rivadavia quedó a tiro de penal y el cambio de color político en Libertador y Calívar ya no es una fantasía voluntarista sino una posibilidad concreta.
Tanto es así que espontáneamente hubo acercamientos de dirigentes que acompañaron a Godoy y a Alonso hacia Delgado, antes de la foto de unidad del martes 16 de abril. El candidato no corrió a nadie sino que prometió que habrá lugar para todos, pero prefirió no dejar afuera a sus ocasionales rivales internos. Por eso fue un paso necesario que estuvieran los tres sobre el escenario y que ahí el mensaje haya sido concreto. Lo sintetizó Uñac: que no se pierda un solo voto. Con eso alcanzaría para la victoria el 2 de junio.
Con Alonso la relación está mejor que nunca. El ex precandidato se puso a disposición de Delgado automáticamente. Con Godoy, en cambio, el trato es un poco más distante. Por eso su presencia en el acto de unidad fue valorada doblemente, aunque se sabe que no estará caminando en el segundo tramo de la campaña como lo hizo en la disputa primaria. Su discurso el 16 de abril apuntó a construir la victoria en el municipio de manera coherente con la provincia y el país, enfocado en el combate al neoliberalismo macrista. Delgado, en cambio, apuntó a un mensaje menos ideologizado. Les pidió a los militantes “sus manos y sus ojos”, para llegar sinceramente a los vecinos de Rivadavia. Otra cosa.
El candidato del Frente Todos que quedó en competencia sabe que genera cierta resistencia en los sectores más tradicionales del partido y en el kirchnerismo, que demostró tener un caudal interesante en dos ámbitos: la periferia de La Bebida y Marquesado y la Universidad Nacional de San Juan. Con respecto a los votantes de los populosos distritos más alejados del centro rivadaviense, Delgado entiende que acompañarán porque tienen reproches puntuales hacia la gestión de Martín. Y con respecto al campo intelectual, también hubo contactos alentadores, con referentes de los decanos Rodolfo Bloch, de Ciencias Exactas, y Rosa Garbarino, de Filosofía.
También tendió puentes con el sector que acompañó a la radical histórica Delia Pappano, quien obtuvo 2.366 votos en las primarias dentro del Frente Con Vos, con una postura lapidaria hacia Cambiemos y críticas también hacia su contrincante interno Martín. La ex diputada fue categórica
al plantear que no es dueña de la voluntad de los electores y por lo tanto, no está en condiciones de darle ese caudal a ningún dirigente.
Las especulaciones crecieron hasta que el Comité Rivadavia de la UCR emitió un documento el pasado 16 de abril en el que le manifestó al intendente el respeto orgánico al frente que lidera Marcelo Orrego, además de poner a disposición las propuestas diseñadas para el municipio con la pretensión de que sean tomadas para generar un gobierno de coalición.
Como están las cosas, la campaña que comenzará el próximo domingo será mucho más amplia que las intrigas peronistas, en un giro inesperado de un municipio que vuelve a tener final abierto.