Por Daniel Tejada
La tropa K sanjuanina vuelve a entusiasmarse con Cristina 2019
Canal 13 San Juan
“Sería un desperdicio no amagar con la candidatura de Cristina”, reflexionó en voz alta un referente del kirchnerismo duro de San Juan. Su pensamiento justificó la ola de especulaciones acerca de que la ex presidenta podría competir en primera persona el año próximo con Mauricio Macri, aunque sean solamente eso: conjeturas muy lejos de la hora de las definiciones.
Sin embargo, el clima de “Cristina vuelve” empezó a elevarse mientras caía la popularidad del presidente por las “turbulencias” de la economía, desde mayo a esta parte. Ningún otro referente de Unidad Ciudadana o del justicialismo en general logró acercarse siquiera a los valores de intención de voto de la ex presidenta.
Sin embargo el optimismo es moderado por otro dato de la realidad, registrado en encuestas. Todos saben que la actual senadora tiene un techo dificilísimo de perforar por su imagen negativa fundamentalmente en los principales centros urbanos: Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos.
Este escenario es conocido por los dirigentes locales del kirchnerismo, el ex senador Ruperto Godoy, actual miembro del directorio del Banco San Juan; el presidente del Frente Grande, Horacio Quiroga; y el presidente del MOVICOM, José “Pepe” Camacho, quien ya reservó el nombre de “Unidad Ciudadana” para tener el sello en 2019. Pero más allá de los matices, hay cierto entusiasmo en referentes departamentales que empiezan a pedirles una bajada de línea para salir a trabajar políticamente.
Una alta fuente del espacio confirmó que sigue en pie la consigna de expandir territorialmente Unidad Ciudadana, movimiento que estuvo encapsulado intencionalmente en provincia de Buenos Aires en 2017. Por eso habrá sanjuaninos el próximo sábado 11 de agosto en el partido bonaerense de Ensenada, que conduce el intendente Mario Secco.
Será una suerte de relanzamiento del cristinismo sin candidaturas. Pero desde ya se anticipa que habrá una referencia a su figura como líder indiscutida del movimiento, aunque el candidato termine siendo otro. El cierre, según lo previsto, estará a cargo de su hijo Máximo.
En este plan de expansión territorial, el kirchnerismo ya tiene un calendario de visitas por distintas provincias. El próximo 4 de agosto será el turno de Córdoba, uno de los distritos
más esquivos para CFK y donde más fuerte se hizo Cambiemos en las últimas dos citas electorales. El diputado nacional santafecino Agustín Rossi seguirá ensayando su precandidatura presidencial en este contexto.
Después de Córdoba vendrá el acto de Ensenada. Y luego, dos provincias del Nuevo Cuyo donde el kirchnerismo tiene la misión de fortalecer su propio espacio, no habiendo logrado una sintonía con los peronismos locales. Con fecha a confirmar, Mendoza. Y el 7 de septiembre, La Rioja.
Nótese el salto selectivo: ni San Luis ni San Juan aparecen en el itinerario inmediato. Hay razones para entenderlo, de índole estratégica. En la provincia gobernada por Alberto Rodríguez Saá, la empatía con CFK es total, a punto tal que algunos medios porteños ya aventuraron la posibilidad de una fórmula encabezada por la expresidenta y completada por el caudillo puntano.
En San Juan, Sergio Uñac no es kirchnerista sino uno de los gobernadores identificados nacionalmente como integrantes del “peronismo racional”. De hecho, esta semana será anfitrión de una cumbre del interbloque Argentina Federal, con diputados y senadores del calibre de Miguel Ángel Pichetto, Graciela Camaño, Diego Bossio y Marco Lavagna, cultores del límite a los acuerdos electorales. Están dispuestos al acuerdo con todos, menos con el kirchnerismo. Muchísimo menos con Ella.
No habría que interpretar que la reunión en San Juan este próximo 2 de agosto será un encuentro anti-K. El gobernador se ha convertido en portavoz de una tercera posición que impulsa la unidad más amplia posible, sin exclusiones y sin desconocer la pertenencia de Cristina al peronismo. Dos de sus diputados nacionales, que son integrantes del interbloque Argentina Federal, lo dejaron clarísimo en el transcurso de la semana en vivo en Canal 13 San Juan.
Primero fue Walberto Allende el miércoles 25 de julio. Reconoció que es necesario hacer un mea culpa, porque los errores que hicieron eclosión en 2015 terminaron fragmentando en mil pedazos al PJ, como hoy se puede ver en ambas cámaras del Congreso Nacional. Pero, acto seguido, dijo que “no se puede desconocer” la cantidad de votos que tiene la ex presidenta y que lo deseable es que Unidad Ciudadana se integre al PJ, buscar el camino del consenso y, en última instancia, el de la interna.
El día siguiente, el jueves 26 de julio, fue el turno de Graciela Caselles. En el mismo estudio de televisión, la presidenta del bloquismo fue más allá aún. Dijo que, a diferencia de ocasiones anteriores, en esta oportunidad empieza a ver a Cristina como la figura política que puede llegar a liderar la oposición, pero convocando a todos los actores del peronismo sin exclusiones. Habló específicamente de Bossio como un dirigente que gestionó apropiadamente Anses y de Roberto Lavagna, como un especialista que tuvo éxito en su paso por el Ministerio de Economía.
No fueron actos fallidos ni arrebatos del momento. Las expresiones de Allende y Caselles quedaron inscriptas en el discurso integrador que embandera el propio Uñac. Esto es conocido por el kirchnerismo en la provincia y a nivel nacional también. La intención de
Unidad Ciudadana en San Juan es trabajar políticamente siempre dentro del Frente Todos. Esa es la razón que dispensa a la tropa K de desembarcar en estos pagos cuyanos. Y permite focalizar los esfuerzos en otros distritos más esquivos.