“Estamos elaborando una propuesta a iniciativa del Gobernador, todavía no está terminada. Se va a realizar de otra manera pero estamos viendo cómo se va a hacer”, dijo el vicegobernador Marcelo Lima sobre el Cruce de los Andes 2018. Lima sugirió que el servicio de organización y logística podría ser tercerizado: “algo así”, dijo sin descartar nada. Esto sería un cambio grande respecto de los demás cruces, que se vienen haciendo entre fines de enero y principios de febrero desde 2005 –sólo con una interrupción en el 2014 debido al accidente de José Luis Gioja- con organización íntegramente estatal, con participación del Gobierno, el Ejército y Gendarmería. La edición de 2018 estaba en duda, según había dicho el Vicegobernador el mes pasado a Tiempo de San Juan.
Cruce de los Andes: Sí se hará en 2018, con nueva modalidad
El Cruce de los Andes tiene un valor importante en el marco de las gestiones para la concreción del túnel de Agua Negra, obra binacional que está en su etapa final hacia la licitación definitiva. Esta travesía montada requiere de una gran coordinación ya que pone en la cordillera a decenas de participantes entre civiles, personalidades políticas, militares y periodistas a lomo de mula. Este año falleció quien estaba a cargo del armado en lo que refiere a prensa, Luis "Pancho" Márquez, y surgió la duda sobre cómo será la continuidad de la experiencia montada en esa área. Lima siempre fue el encargado de la organización del resto de los expedicionarios, encabezados por José Luis Gioja en su momento y ahora con Sergio Uñac.
Esta experiencia, que parte desde la estancia Manantiales en Calingasta y llega al punto limítrofe con Chile, se creó con un triple fin: por la integración con los chilenos, por la historia para que quede claro que José de San Martín pasó por la cordillera sanjuanina para liberar a Chile, y por el turismo para instalar el circuito como un fuerte atractivo provincial.