ver más

viernes 24 de abril de 2026

ELECCIONES 2017

Basualdo y Peña: Selfie y charla pendiente

El senador y el jefe de Gabinete coincidieron en Mar del Plata, cinco días antes de la visita de campaña a San Juan. Quedaron en juntarse después del 22.
Por Redacción Tiempo de San Juan

Por Daniel Tejada

Canal 13 San Juan

“¡Eh, senador!”, saludó el jefe de Gabinete, Marcos Peña. Caminó en dirección a Roberto Basualdo y lo saludó personalmente. El sanjuanino contestó con un guiño coloquial: “¡Che, te espero el martes!”. Se tomaron una foto y el hombre de confianza de Mauricio Macri tuvo que seguir camino, asediado por la prensa.

La escena transcurrió el pasado jueves en el coloquio de IDEA, en la ciudad de Mar del Plata. Pese a la brevedad, detrás de bambalinas quedó el capítulo completo en clave. Según reveló una fuente que también estuvo en el lugar, Basualdo y Peña acordaron reunirse personalmente después de las elecciones del 22 de octubre.

Puede sonar desconcertante el tiempo diferido, teniendo en cuenta que el próximo martes 17 de octubre, el jefe de Gabinete vendrá a San Juan para acompañar a los candidatos del Frente Cambiemos en un timbreo por Santa Lucía y un par de viajes en colectivos urbanos, dos actividades que llevan la marca duranbarbista impresa.

Tanto Basualdo, candidato a senador, como Eduardo Cáceres, candidato a diputado nacional y presidente del PRO en San Juan, obviamente compartirán con Peña cada minuto de su corta y agitada estadía en la provincia. ¿Qué tiene que hablar el líder de Producción y Trabajo que merezca esperar hasta después de las urnas? Varias cuestiones, para el mediano plazo y con la mirada puesta ya en el 2019.

Para entender mejor, habrá que remontarse unos meses atrás. Allá por abril, Basualdo invitó a Peña a compartir una comida en su departamento en la Ciudad de Buenos Aires. El tono fue tan cordial que el propio jefe de Gabinete pidió adelantar un día la reunión por un compromiso familiar y el sanjuanino no tuvo problema en acceder. Hay confianza.

Una charla de ese cariz imagina Basualdo para después de que pase la instancia de las legislativas. Sin el apuro de la campaña, sin la carrera por sumar un voto más. Puertas adentro del espacio, entienden que las cartas están echadas, que no habría razones para que se altere el orden de las primarias.

Sin importar el crecimiento del primero y el segundo, los porcentajes quedaron tan definidos que el Frente Todos ganaría dos bancas en el Senado y otras dos en Diputados, en tanto que Cambiemos conservaría los dos lugares que puso en juego en esta oportunidad. El saldo, entienden, reduce el escenario político a dos actores protagónicos: Sergio Uñac por un lado y Cambiemos por el otro. El resto, a mirar al lado del camino, como cantaba Fito.

Sin embargo, más allá de la buena convivencia entre unos y otros, más visible en el segundo tramo de la campaña que en el primero, el propio Peña reconoció públicamente en Canal 13 el pasado martes 3 de octubre que Cambiemos tiene vocación de construir la alternancia también en San Juan. Es decir, está todo bien con Uñac pero en 2019 intentarán ganar la provincia.

La definición política anticipa también el contenido de la charla pendiente entre Basualdo y el jefe de Gabinete. El senador le adelantó al funcionario macrista que no encabezará nuevamente una lista como candidato a gobernador y que su lugar será de coordinador, de factor aglutinante en los 19 departamentos, para construir una fuerza capaz de competirle a Uñac con toda la potencia que le daría el respaldo nacional. En eso están pensando.

Peña tendrá su 17 de octubre en Santa Lucía y no es aleatorio. El anfitrión nuevamente será el intendente estrella del basualdismo, Marcelo Orrego. Sin poder repetir en el municipio, el jefe comunal es señalado por sus compañeros de espacio como el sucesor natural de Roberto. Pero él ni siquiera ha dado una tibia señal. Todo lo contrario: cada vez que ha sido consultado sobre el asunto, cerró la discusión tajante con que su único interés es terminar muy bien su mandato municipal.

Pero el plan de Basualdo no se agota en Orrego. A sabiendas de que todavía falta para 2019 y que muchas cosas pueden pasar todavía, el senador está dispuesto a apoyar a Cáceres como candidato a gobernador. El conductor del PRO en la provincia arrancó con encuestas poco halagadoras pero a la hora de las primarias probó que tiene adhesión en votos con los colores de Cambiemos.

Es una conjetura, pero ya funciona como punto de partida. Si el gobierno nacional empieza a cosechar los brotes verdes prometidos, posicionar a una figura del macrismo no debería resultar misión imposible. Menos aún teniendo en cuenta la historia del electorado sanjuanino, propenso a sufragar siempre con un ojo puesto en lo que pasa en la Casa Rosada. Por aquello de que Dios está en todos lados, pero atiende en Buenos Aires.

Y un último dato que raya la obviedad: la sociedad macrista-basualdista goza de muy buena salud. A diferencia de lo ocurrido en las postrimerías de 2013, cuando Cáceres llegó a la Cámara Baja y se distanció del entonces Frente Compromiso con San Juan, por no mezclarse con el massismo, en esta oportunidad parece haber una ligazón sólida. Hablan el mismo lenguaje. Comparten la totalidad de las medidas aplicadas, aún las ingratas.

Con nuevo contexto, abrigan la expectativa de quebrar la racha que, desde 2003 a esta parte, siempre le reservó el segundo puesto al conjunto liderado por Basualdo.

 

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar