Escondido en el baúl de un auto, así encontraron al represor Jorge Antonio Olivera, fugado hace 4 años del Hospital Militar en Buenos Aires. La psicóloga Marta Ravasi, ex esposa del represor e imputada por ayudarlo en su fuga, negó que se encontrara en ese lugar. La Policía Federal, con orden del juez federal porteño Nº 11, Claudio Bonadío, igual requisó la fastuosa vivienda y al ver las camas desarmadas dudaron de la versión de Ravasi. Así fue como dieron con el ex mandamás del RIM 22 en la última dictadura militar escondido en un vehículo.
Olivera, el represor condenado y fugado, estaba en el baúl de un auto
La noticia fue confirmada a Tiempo de San Juan por el juez del Juzgado Federal Nº 2 de San Juan, Leopoldo Rago Gallo y por el fiscal federal general, Francisco Maldonado. El medio porteño TN fue quien publicó algunos detalles del procedimiento.
El fiscal Franco Picardi había ordenado intervenir los teléfonos y hacer seguimientos de mails del círculo íntimo de Olivera. Fue gracias a esas escuchas telefónicas que lograron dar con su paradero.
La psicóloga Ravasi habría sido detenida por efectivos de la Federal. En la causa penal estaba, al menos, imputada. Cabe recordar que penitenciarios federales y autoridades políticas de esa fuerza de seguridad fueron procesados por permitir la fuga de Olivera y Gustavo De Marchi.
Ravasi y Olivera están divorciados pero igualmente convivían y tenían una buena relación.
A raíz de la fuga el Gobierno Nacional pasó a retiro a dos Generales del Ejército: el director de Salud, Marcelo Gutierrez y el director del Hospital Militar, Juan Carlos Adjigogovic. Lo mismo ocurrió con cuatro Coroneles con responsabilidad en esas dos áreas del Ejército Argentino.
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Jorge Antonio Olivera estaba prófugo desde el 25 de julio de 2013, cuando fue condenado a prisión perpetua en el primer mega juicio por delitos de lesa humanidad cometidos en San Juan, durante la última dictadura militar.
Olivera se fugó 21 días después de ser condenado cuando lo trasladaban al Hospital Militar Central de Palermo, en Buenos Aires. Su ex mujer, y los penitenciarios que lo custodiaban ese día siempre fueron sospechosos. Es más, Ravasi fue quien firmó como quien se haría cargo Olivera cuando fue llevado a Buenos Aires para una revisión médica. Ella había solicitado los turnos a los médicos.
Junto con Olivera también se fugó otro represor, Gustavo De Marchi, quien fue recapturado el 5 de diciembre de 2015.
Ahora los dos represores volverán a estar juntos en el Servicio Penitenciario Provincial.