Por Natalia Caballero
El hombre que guarda la historia del bloquismo
Carlos Ciro Maturano fue intendente de Rawson y el único hombre que le ganó una elección a José Luis Gioja. Escribió dos libros en los cuales atesora las anécdotas más increíbles del partido y está próximo a lanzar uno nuevo.
ncaballero@tiempodesanjuan.com
Cuenta las historias más increíbles de los personajes que marcaron la historia local con una claridad y con una pasión que logran captar la atención hasta del más reacio a la política. No en vano don Carlos Ciro Maturano es una fuente de consulta dentro del bloquismo, partido que lo enamoró en 1963 cuando tenía apenas 17 años y se le apareció Leopoldo Bravo mientras esperaba a una amiga en su motoneta. Ciro es un hombre muy reconocido dentro de la política por dos hechos: fue el único que le ganó una elección a José Luis Gioja y porque guardó todos los tesoros del bloquismo a través de sus libros.
Llegó puntualmente a la redacción para dar inicio a la charla periodística. Llegó con documentos en mano y con su libro "Pioneros II”, en donde condensó parte de la riquísima historia partidaria. Actualmente está dándole los últimos toques a "Pioneros III”, en donde abordará toda la obra bloquista en materia social y de infraestructura.
El bloquismo lo sedujo a muy corta edad y todavía recuerda como si fuera hoy su primer encuentro con don Leopoldo. "Al bloquismo lo elegí en mi juventud porque vi todo lo que hizo por San Juan, lo que se preocupó por las clases más humildes y por la visión de sus fundadores. Recuerdo que cuando llegué al partido uno estaba pensando en el baile, en la novia y las salidas, era muy chico. A los 17 fui a acompañar a una amiga que tenía un acto en Sarmiento. De repente estaciona un auto adelante mío y se bajó Leopoldo Bravo. Muy gentilmente se acercó y me saludó. Me quedó muy marcado y a pesar de que yo ya tenía cierta simpatía por el bloquismo nunca esperé que él se acercara y menos a una cuadra del acto principal”, recordó.
Historias de ayer
A los 18 años se afilió al partido de la estrella y desde ese momento no paró. Fue delegado de la Juventud de Rawson, presidente de la Juventud, presidente del Comité de Rawson en dos oportunidades, fue vicepresidente de la Convención del Comité central y estuvo como presidente de la junta electoral. Prácticamente recorrió todos los cargos dentro del partido.
Electoralmente se presentó en las elecciones de 1983 y disputó la intendencia de Rawson, donde resultó elegido como intendente. No fue una elección cualquiera. Compitió contra José Luis Gioja y le ganó.
Uno de los momentos más candentes que vivieron los candidatos –además de ellos dos, estaba Antonio De Tomasso- fue cuando debatieron en la plaza de Villa Krause. "Debatimos con Gioja y De Tomasso. Fue un sábado en la mañana, había que tener fibra y valor para ser político y estar. Hoy en día uno va a un canal de televisión y guarda la compostura, pero en aquel tiempo la gente estaba al lado de uno. Había barras bloquistas, peronistas y radicales. Salió bien dentro de todo, lo trasmitió radio Colón”, contó.
Luego de ocupar la intendencia, don Ciro siguió en las filas del partido ocupando otros cargos en la Cámara de Diputados y en la Municipalidad de la Ciudad de San Juan.
A lo largo de su intensa trayectoria fue rescatando historias, anécdotas con personajes célebres que se pueden encontrar en las páginas de sus libros. Una de ellas es sobre el Mariscal Tito. Al respecto dijo: "Hay una cosa que discrepo con los historiadores sin ser historiador -pero respetándolos-. En mi libro Pioneros II relato la trayectoria de Tito y hay antecedentes, porque la historia no sólo se escribe sino que se cuenta de boca en boca. Hay gente en La Plata que conoció a Tito. Un amigo mío, el ingeniero Augusto Rago, estuvo recorriendo donde estuvo Tito, hasta hay un bar en La Plata donde hay un retrato de Tito que aún conservan. Puedo afirmar que estuvo en San Juan trabajando en el camino a Calingasta, era un gran experto en caminos de montaña y Cantoni por eso los tomó para trabajar. A eso hay que sumarle la historia de que Cantoni lo salvó de ser fusilado y posteriormente se encuentran en Moscú con el abrazo del oso y la foca. Los relatos de la gente que lo conoció y estuvo con él son inapelables”.
La memoria de don Ciro es impresionante. Llama la atención la cantidad de detalles que recuerda a la perfección, como si hubieran sido ayer por más que hayan pasado más de 40 años. Los recuerdos llegan a él como pequeños duendes que lo alertan. "Voy caminando por las calles de San Juan y cada esquina es un recuerdo para mí ya sea por haberlo vivido, porque me lo hayan contado o porque lo haya leído. Voy pasando por la calle General Acha, donde estaba la compañía de teléfonos antiguamente y me acordaba que de ahí salieron los disparos para derrocar a Federico Cantoni”, relató con esa forma de contar que convierte hasta al más mínimo detalle en interesante.
Otra de las historias que logró rescatar del baúl de los recuerdos es la de don Fortunato Costa. "Se conocía a su vivienda como la casa de las fórmulas, se trata de la antigua casa del aserradero que está en 9 de Julio y España. En esa esquina vivía Fortunato Costa, un italiano que tenía una pequeña bodega. Él participaba en las reuniones con Federico Cantoni, era muy asiduo al mercado que estaba enfrente, en España entre Santa Fe y Córdoba. Don Fortunato tenía un piano grande y un retrato arriba de Benito Mussolini. En su casa se elegían las fórmulas, vaya uno a saber cuántas. Pasaron los años y Costa murió de un ataque al corazón en la calle General Acha, justo de donde salieron los disparos a Federico Cantoni en 1934”, aseguró.
Por último, recordó el último gran golpe que recibió el partido: la muerte de Polito Bravo. "Fue un golpe muy grande para todos, he trabajado con don Leopoldo y con Leopoldito. Se podía apreciar en ambos que tenían la misma capacidad política para penetrar en la gente. Era un muchacho muy bien preparado y tenía un gran poder de convicción, muy necesario en política. Fue un golpe muy duro. Era el futuro gobernador de San Juan”, dijo.
El bloquismo y su militancia hoy
Como cualquier político convencido, nunca se retiró de la militancia. Si bien estuvo cuando el partido de la estrella se alió al justicialismo, hoy está en el bando de enfrente, en el bloquismo disidente junto a los descendientes de don Leopoldo Bravo y junto a Enrique Conti.
Ciro aseguró que cuando se armó la alianza con el justicialismo pensaron que iban a tener otro tipo de participación. "Es muy doloroso lo que está pasando en el bloquismo porque es casi nula la participación. Respeto la actual conducción del partido pero no estoy de acuerdo con los métodos, somos socios de algo en lo que no tenemos nada”, analizó.
Al mismo tiempo, recordó una vieja alianza entre el bloquismo y el peronismo que se pactó en 1962. "Cuando se armó la alianza con el justicialismo pensamos que íbamos a tener más participación como lo fue en aquella alianza con el peronismo sindical en 1962, que la hicieron Leopoldo Bravo y Enrique Lorenzo Fernández, que era de la CGT, en donde todo era compartido”, añadió.
Maturano participa en reuniones y es una fuente de consulta permanente de jóvenes militantes que se acercan al partido enamorados por la obra de Federico Cantoni y de Leopoldo Bravo.
Para que nada de ese impresionante bagaje de conocimientos y de historia se pierda, se encuentra trabajando en darle los últimos toques narrativos a su libro "Pioneros III”. "Siempre estoy y siempre estaré”, terminó diciendo este hombre, que eligió ser fotografiado junto a la imagen de don Leopoldo Bravo, aquel hombre que hace 53 años lo introdujo al partido que le permitió armar los capítulos más importantes de su vida.
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