Si Susana Malcorra se convierte finalmente en secretaria general de la UNO, será la primera mujer en hacerlo en la historia de la entidad, y la primera proveniente de Latinoamérica desde hace 24 años, cuando lo hizo el peruano Javier Pérez de Cuellar. Esos son apenas dos motivos por los que el presidente Mauricio Macri apunta a que sea su canciller quien reemplace al coreano Ban Ki Moon, según afirmaron fuentes de Presidencia a Tiempo de San Juan.
¿Por qué Macri impulsa a Malcorra para conducir la ONU?
Pérez de Cuellar acupó el mandato entre 1982 y 1991, y es recordado por los argentino por su intervención durante el conflicto bélico entre Argentina y Gran Bretaña por las Malvinas. Desde entonces que Latinoamérica no ocupa el puesto y la región es la única, con excepción de Europa del Este, que ha tenido sólo un secretario general.
Para la óptica oficial, Malcorra "expresa una visión argentina y latinoamericana de cómo conseguir y mantener la paz y la seguridad internacionales, el desarrollo sostenible, y la promoción de los derechos humanos. Tiene una calificada experiencia internacional, habiendo desempeñado gradualmente cargos de mayor responsabilidad y poder de decisión”, dijeron las fuentes.
Agregaron que "su capacidad de gestión y visión son atestiguadas por su manejo de crisis y habilidad negociadora, tanto cuando fue Jefa de Operaciones y Directora Ejecutiva Adjunta en el Programa Mundial de Alimentos, como en los diversos cargos que desempeñó en las NU – Secretaria General Adjunta para Actividades de Apoyo al Terreno, jefa de Gabinete del secretario general”.
En su foja de servicios aparece además que estuvo involucrada desde el origen en la elaboración de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, y cuenta con conocimiento y capacidad para promover su implementación en todo el mundo.
Desde la perspectiva del gobierno nacional, "su postulación se inscribe en el contexto de la búsqueda de una política exterior más integrada con el mundo, que promueve el diálogo inclusivo, respetando la diversidad de enfoques e intereses, que deben ser canalizados con el objetivo de lograr los propósitos de las Naciones Unidas (mantener la paz y seguridad internacionales, fomentar relaciones de amistad entre las naciones, la cooperación internacional), a través de los principios consagrados en la Carta (igualdad soberana de los Estados, la buena fe, solución pacífica de los conflictos, evitar la amenaza o el uso de la fuerza, no injerencia)”.
Con su candidatura, la Argentina "renueva su apuesta al valor del multilateralismo, como forma de relacionar a todos los Estados sobre una base de equidad, con reglas y obligaciones comunes, y en busca de objetivos comunes como son la paz, el progreso, y la igualdad de los seres humanos”.
Para el gobierno nacional, la postulación de Malcorra demuestra la voluntad de Argentina de buscar convertirse en un actor global, con preocupaciones compartidas, "dentro de una dinámica de relacionamiento e integración con un mundo más complejo y volátil que en el pasado”.
"La Argentina quiere ofrecer a las Naciones Unidas una de sus mejores y más calificadas líderes para ejercer el cargo de su secretario general, porque consideramos que su personalidad, su experiencia, y su determinación serán sumamente útiles para la conducción de la Organización y el fomento del entendimiento entre los pueblos”, dijeron desde Presidencia.