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martes 7 de abril de 2026

PARTIDO JUSTICIALISTA

Con Gioja en la conducción vuelven los exiliados del PJ

El sanjuanino avanzó otro casillero hacia la presidencia del PJ, en el Congreso de Obras Sanitarias. Sin sorpresas ni oponentes que le hagan sombra, reaparecieron sectores que se habían alejado durante la última década. Por Daniel Tejada- Canal 13 San Juan.
Por Redacción Tiempo de San Juan
Por Daniel Tejada
Canal 13 San Juan

"Nadie sobra, nadie está de más”. Aquel eslogan que imprimió José Luis Gioja en la campaña de 2003, cuando aspiraba a concretar "el sueño del pibe” en San Juan, sobrevoló el acalorado Congreso de Obras Sanitarias el miércoles pasado. En circunstancias diferentes. Pero tal vez no tanto.

Cuando Gioja ganó su primera elección como gobernador tenía por delante un desafío nominado por él mismo como "segunda reconstrucción”. La analogía, 12 años después, parece aplicar al presente del justicialismo nacional, todavía aturdido y contuso por la ola amarilla.

"Todo salió como estaba previsto”, dijo el diputado nacional en una conversación distendida, el día después del debate pirotécnico que convocó a las cabezas de todo el arco justicialista, desde los ortodoxos que peinan canas hasta los pibes de La Cámpora. Mucho de ello ya se contó en las crónicas.

Desde la óptica sanjuanina, el sello de Gioja tal vez haya sido el más inadvertido por las redacciones: la discreta presencia de los exiliados del PJ. Estuvieron los congresales del puntano Adolfo Rodríguez Saá y del pampeano Carlos Verna. Dos sectores alejados del partido orgánico durante la hegemonía kirchnerista.

Falta todavía sumar a los congresales de Córdoba (alineados con José Manuel De la Sota) y los de Chubut (con Mario Das Neves), tarea que Gioja tiene entre ceja y ceja. Para el ex gobernador cuyano, este operativo de reconciliación interna es prioritario y su mayor satisfacción a la hora del balance del pasado 24 de febrero.

El sanjuanino quedó más cerca de encabezar la lista de unidad y suceder al jujeño Eduardo Fellner en la presidencia del partido. Pero ni él se anima a darlo por hecho. Nuevamente el decálogo de frases giojistas sirve de auxilio para interpretar la jugada. En particular aquella de "no almorzarse la cena”.

Pero más allá de la prudencia, existe el reconocimiento de que el proceso interno "avanza por buen camino”. La Cámpora, uno de los obstáculos que anticipaba el peronismo ortodoxo para coronar a Gioja en la conducción, demostró debilidad. Podría decirse el Congreso de Obras Sanitarias fue una bisagra. Hasta ese momento, en el entorno del vicepresidente primero de la Cámara de Diputados consideraban que la agrupación kirchnerista tenía mayor margen de juego que el que efectivamente fue capaz de demostrar.

"Están muy disminuidos”, reflexionó en voz alta un peronista que estuvo presente en la cumbre partidaria. Pero el diálogo no se ha cortado tampoco con ellos. Gioja todavía no descartó una aproximación, más allá de que La Cámpora rechazó ocupar un lugar simbólico en la lista de 14 miembros de la Junta Electoral.

Que habrá una lista mayoritaria y Gioja será el candidato, de eso prácticamente no caben dudas. El cono de sospechas se abre acerca de otra lista, presentada sobre la hora, con intenciones de dar competencia interna. En el entorno del sanjuanino lo consideran poco probable. Pero tampoco se atreven a descartarlo.

La imagen de Gioja en la mesa de conducción, junto a Fellner y al formoseño Gildo Insfrán, resumió la hoja de ruta que empieza a trazar el PJ. Abajo, se sucedieron en el uso de la palabra el intendente de Berazategui, Patricio Mussi, el de Avellaneda, Jorge Ferraresi, y el ex titular de la Agencia Federal de Inteligencia, Carlos Parrilli, quien planteó la necesidad de fijar posición en contra del acuerdo del macrismo con los fondos buitres. No prosperó. Impensado semejante desplante hace apenas unos meses, cuando el referente kirchnerista era portador de la palabra oficial. Aquí también llegó el cambio.

También levantó la voz el santafecino Agustín Rossi, con cierta complicidad del chaqueño Jorge Capitanich que Gioja advirtió sin sorprenderse. El ex ministro planteó la reforma de la carta orgánica para implementar el voto directo en las internas del PJ –hoy existe un sistema indirecto- y tampoco tuvo éxito. Casi una anécdota folklórica y de exclusiva incumbencia para los afiliados, si no significara, como en el caso de Parrilli, un desaire al kirchnerismo de paladar negro.

También estuvieron abajo el gobernador salteño Juan Manuel Urtubey y sus congresales. El cacique norteño, que al día siguiente viajó con Mauricio Macri al Vaticano y se permite cuestionar el rol de Cristina en la última campaña electoral, tiene buen diálogo con el sanjuanino.

Ídem el ex jefe de ANSES, Diego Bossio, tildado de traidor por La Cámpora luego de separarse del bloque Frente para la Victoria en la Cámara de Diputados de Nación. Estuvo entre los asistentes al Congreso de Obras Sanitarias y sigue en contacto con el ex gobernador.

Dos cabos sueltos quedaban en el camino de Gioja rumbo a la presidencia del Consejo Nacional del PJ, como publicó Tiempo de San Juan el sábado 20 de febrero. Una, La Cámpora, con evidente mengua operativa. La otra era la pata sindical, que también pareciera encarrilarse hacia la unidad.

La unidad de la CGT parece inevitable para el transcurso de 2016 y el justicialismo ortodoxo alienta ese reencuentro con Hugo Moyano. Como señal, un dato que no debe soslayarse: la presidencia de la Junta Electoral quedó para Hugo Curto, ex intendente de Tres de Febrero y hombre de la CGT y las 62 Organizaciones.

Gana, al menos por el momento, el peronismo histórico que Gioja representa y amalgama. No son días fáciles. Ni está todo dicho.

Efecto dominó: ¿Uñac a la presidencia del PJ local?

Una cosa traerá a la otra. Si José Luis Gioja fuera elegido presidente del Consejo Nacional del Partido Justicialista, debería dejar la conducción orgánica que aún conserva en el PJ local. A otra escala, se abriría en San Juan una sucesión no menos intensa que por ahora el ex gobernador prefiere no tocar. Un problema por vez.
Sin embargo, la presidencia del partido en la provincia tiene un candidato a considerar, que es el gobernador Sergio Uñac. Cada vez que se lo consultó en rueda de prensa sobre esta posibilidad, el pocitano prefirió hacerse a un lado, consciente de que el asunto le aporta otro frente de conflicto.

Uñac ha dicho que su energía está puesta en la gestión. Asumir la conducción del PJ le reportaría otras obligaciones que Gioja lleva con holgura, por los años de militancia y porque dentro del partido nadie le discute el liderazgo. Surgieron diferencias, pero a menudo los disidentes se fueron. Y más tarde volvieron.

Mientras la relación de Gioja y Uñac goza de buena salud y trabajan en tándem, en las segundas líneas los humores han cambiado. Funcionarios y contratados que se fueron el 10 de diciembre hoy se quejan en voz baja, sin micrófonos encendidos. Solamente la solidez del vínculo entre el ex gobernador y su sucesor apaga las discusiones para abajo. La apertura de un proceso de renovación dentro del partido podría amplificar las rencillas. Por ahora, ese tema está vedado.
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