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martes 14 de abril de 2026

Un ejemplo

Rosalía Garro, imparable

A un año del ACV que casi la mata, la dirigente del PJ y ex diputada está notablemente recuperada. Por Miriam Walter.
Por Redacción Tiempo de San Juan
Era 29 de octubre de 2015. Apenas habían pasado 4 días de las elecciones generales y a Rosalía Garro, conocida como una de las más aguerridas y pasionales militantes del PJ local, la política le jugó una mala pasada. Tanta fue la amargura por la derrota electoral del Justicialismo, esa fuerza que tantas alegrías le había dado en su vida, que ese jueves cayó seca, con la cabeza hinchada de rabia. Tuvo suerte: su hija médica estaba con ella, lo que le regaló una buena chance de volver a nacer. Hoy, a poco más de un año del ACV que la tuvo al borde de la muerte, Rosalía luce espléndida, casi recuperada por completo. 
 
Solamente un poco más flaca y con el último desafío de recuperar el habla plena, nada hace pensar que está o estará retirada de los bunkers. Recuerda todo de aquel domingo cuando empezó a sentirse mal, cuando días después se desplomó y cuando fue atendida por muy buenas manos en el Hospital Privado, a quienes no se cansa de agradecer. También agradece, y mucho, a Dios: creyente de toda la vida, sigue yendo seguido a la Iglesia no sólo para pedir por su salud y la de los suyos sino también para seguir cultivando la espiritualidad que la caracterizó desde que nació hace 72 años.
 
En el living que la  contiene yendo y viniendo con carpetas con ejercicios de lenguaje mezcladas con papeles de trabajo gubernamental, de a ratos se crispa cuando no alcanza a decir lo que piensa. Pero al momento aparece la sonrisa de siempre. "Va a mejorar”, promete sobre lo que le queda pendiente. En su casa se respira política: entre fotos familiares aparecen bustos de Perón y Evita; cuadros de Cristina, Néstor y Gioja; y  una bandera del Che. 
 
Ni el terrible ACV que sufrió pudo  aquietarla. Para el ballotage, en noviembre del año pasado, aún convaleciente y recién salida de terapia intensiva, fue a votar para darle un último impulso al Frente para la Victoria, ovacionada por sus compañeros y familiares. Luego inició un camino de buena paciente: va a todas las terapias que le ayudan a recobrar la movilidad y el habla. Y hace unos 5 meses pudo volver a su trabajo en Casa de Gobierno, como asesora en el Consejo para la Planificación Estratégica de San Juan 2030. Como si fuera poco, este año recibió varias distinciones por su labor política, una de ellas en el Senado y, la última, en la Cámara de Diputados local, de la que fue integrante.
 
Y va más allá: ya se prepara para la campaña de las legislativas 2017 y se anota como posible candidata en 2019. "No podemos perder”, arenga, mientras se toma unos mates amargos y, generosa como siempre, invita a comer una pasta frola inolvidable.   
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