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miércoles 29 de abril de 2026

Opinión

Las dudas que quedan: parecidos, pero que no se atraen

Colombo, la UCR y hasta la Cruzada son los que todavía no han decidido su estrategia. Tienen una semana más: hay anzuelos, desconfianzas y ansiedades. Crece el revoleo de nombres. El ejemplo de Alfonsín, que se bajó al segundo puesto. Por Sebastián Saharrea
Por Redacción Tiempo de San Juan

Si el problema opositor para confluir en un mismo espacio es que todos quieren ser primeros, habrá que leer los diarios de hoy: Ricardo Alfonsín aceptó ser segundo en Buenos Aires de Margarita Stolbizer –líder del GEN y a quien podría superar el intención de votos- con tal de no romper la unidad opositora.

En San Juan, las cosas están difíciles, por no decir imposibles para la idea de armar un mega frente opositor que compita contra el oficialismo. Ya está diseñada una interna con el basualdismo, el PRO, Mauricio Ibarra y Enrique Conti; por otro lado, la Cruzada Renovadora ya tiene un acuerdo con los partidos del FAP –el Socialismo, el Gen, en PTP, entre otros-, y Dignidad Ciudadana ya anunció que irá sola. Resta saber dónde jugarán el radicalismo y ACTUAR, el partido de Rodolfo Colombo.

Por el lado de este último, Colombo acaba de sugerir en Canal 13 la posibilidad de ir solos en la próxima interna, pero hay un par de inconvenientes: que no tiene inscripción jurídica con su partido, y los fondos para la campaña. Como ramificación del radicalismo, hay en Actuar dirigentes que buscan un acercamiento, pero el problema es que la UCR ya anunció que van por fuera de la interna de Basualdo, y en Actuar quieren ir por dentro. También es un problema que el presidente Domínguez anunció su candidatura en primer término, y eso es un freno para ellos.

Si se anula esa alternativa, para Actuar no hay más opción que encuadrar en la interna de Basualdo. El asunto es cómo, porque ir solos en esa interna se choca con el mismo problema de fondos de campaña. Todos los caminos conducen entonces a una confluencia con Enrique Conti en una fórmula conjunta, y ahora el problema será establecer el orden.

Hay pocas probabilidades de que alguno de los dos pesos pesados acepte ser segundo del otro. El ejemplo de Alfonsín puede servir como catapulta: si todos dicen que hay que ir juntos, entonces hace falta generosidad porque no pueden ser todos cabezas de lista. Y ese gesto también puede ser rentable políticamente. En el campamento de Colombo lo consideran, no así en el de Conti. ¿Habrá alguno que haga la gran Alfonsín? Si no hay ninguno, entonces una alternativa podría ser que Actuar acompañe a Conti, pero en el segundo lugar ubique a otro dirigente. ¿Quiénes? El diputado provincial Juan Sansó y el concejal Gustavo Usín son los candidatos naturales.

El miedo que tienen en el colombismo es que Roberto Basualdo, quien lleva las riendas de la interna, las reglamente argumentando que el que gana ocupa el primer lugar de la lista en octubre, y el que pierde ocupa el segundo. Eso significaría sacar de la cancha al de Actuar que vaya segundo de Conti, si el bloquista gana.

En el radicalismo, las definiciones también están pendientes. El Comité Central fijó el jueves la estrategia de alianzas sacando de la cancha a la interna de Basualdo y abriendo la negociación con el FAP o con el Acuerdo Cívico de hace dos años, una señal para seguir hablando con Colombo. Esa definición debe ser refrendada por la Convención partidaria, que se reúne el domingo. Un día después de la convención de la Cruzada, y tres días antes del cierre del plazo para presentar alianzas.

Las posibilidades de cerrar con la Cruzada siguen igual que hace una semana. Ni Domínguez ni Avelín Nollens se bajan del primer lugar de la lista, pese a que éste último se mostró más flexible. Todos apuestan a que la definición será sobre el disco de sentencia, es decir minutos antes de que venza el plazo.

La Cruzada está firme porque tiene personería y se la aporta a todos los que buscan presentarse por el FAP, pero no tienen esa habilitación legal. Entre ellos está el socialismo y el Gen.

Pero los radicales tampoco descartan atraer al Socialismo, sin la Cruzada. A Domínguez no lo cae mal una fórmula posible con un candidato socialista que podría ser potente: Benjamín Kuchen, el ex rector de la UNSJ que además es primo de Hermes Binner, el líder socialista que también será candidato. “¿Se imaginan a una fórmula Domínguez-Binner presentada en San Juan con Binner y Sanz?”, sueñan.

Lo que está claro es que el radicalismo desechó por completo un posible acuerdo con Basualdo y mantiene la puerta entornada a todos los que están en el FAP y a Colombo. Claro que eso le valió varios enojos al propio Domínguez: el sector del radicalismo que reniega de la candidatura del presidente del partido y milita por un gran acuerdo opositor –que incluye a Basualdo- levantó la voz y redobló la apuesta anunciando que hasta podría llegar a renunciar al partido. ¿Quiénes son? Roberto Pugliese, Freddy Marún o Mario Capello, dirigentes que se quejan por haber impulsado a Domínguez y ahora quedar descolocados. Cosas de la vida, y de la política.

 

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