Por Ernestina Muñoz
Canal 13
En más de una charla de café se escuchó ridiculizar legisladores porque sancionaron leyes fútiles o que se prestan a la burla. Pero pareciera que la falla de criterio es consuetudinaria. Hay en el archivo legislativo varias normas difíciles de tomar en serio, pero que con el estudio histórico de las fuentes y el contexto, adquieren alguna significación. Fueron descubiertas por los profesionales que se encargan del Digesto Jurídico de San Juan. Tienen la misión de relevar 100 años de legislación local para terminar en un compendio ordenado. Enfrentaron una larga lista de obstáculos y recién concluyeron el primer informe parcial este 28 de febrero.
Las leyes más irrisorias que se irán de la legislación local
*Más o menos en la misma época, tras el asesinato del gobernador Amable Jones, la nueva conducción promulga una ley por la que expresamente desconoce la deuda de la administración anterior, delegando en los descendientes de Jones el pago de las obligaciones. Es de presumir que los sucesores nunca pudieron afrontar tamaña responsabilidad.
*Año 1934: se prohíbe el comunismo en San Juan. La ley nunca fue derogada, pero tampoco está vigente, ya que hasta hace unos años el PC integraba frentes electorales.
*Año 1944: rigiendo la libertad de culto, se aprueba una ley para el estudio de la religión católica en el nivel primario. La única excepción es la fuerte oposición del padre del alumno, que debería pertenecer a otro credo. Igualmente, los profesores eran designados por el nivel eclesiástico.
*Año 1945: el 10 de junio se cambia por ley a la derecha el sentido del manejo. Hasta el momento se podía conducir “a lo británico” caída la noche, pero la popularidad del automóvil hizo el tránsito más complicado, requiriendo la clara definición de las reglas del juego.
*Año 1956: se prohíbe mencionar a Perón, la sigla del partido (PJ), cantar la marcha o leer libros con la doctrina justicialista. En la misma época se cambia el nombre del cementerio capitalino “Ruperto Godoy” a “Panteón provincial”.
*Año 1959: se modifica el Código Alimentario para prohibir los sifones de soda. La interpretación histórica es que quizá la orden fue motivada en protección del mercado de vinos, porque de otro modo no se comprende el capricho.
Pero además hay otro montón de leyes que sorprendieron a los responsables del digesto porque parecían actuales. Una es la regulación de combustibles, o el congelamiento de precios desde 1941 a 1944. Otras leyes controlaban el 3D, aunque no especifica qué se entiende por ello. En un momento buscaron un registro de mascotas, paseadores y detalle de las correas utilizadas; una iniciativa similar a lo que ahora pretenden en Capital Federal. Hay hasta una concesión vigente para instalar un quiosco a la vera del río Sasso, para el eventual tranvía proyectado en 1957. Nunca ocurrió, pero la concesión está hecha a 99 años.
“Nunca hubo técnica legislativa”, determinó el director Baistrocchi. La provincia sufrió unas 13 intervenciones y en cada paso de gobierno la forma de enumerar o clasificar leyes fue variando. Hubo leyes desaparecidas. Las que se vetaron no se publicaron. Distintas palabras designaban la misma acción jurídica. Es quizá por esto que quedaron truncos los intentos anteriores de sintetizar la vida legislativa. No llegan a 10 las provincias que lograron completar esta tarea.
Desde un patio octogonal, en la Casa del Digesto, se observa la reposada pero incesante actividad de 40 sanjuaninos con la titánica tarea. Solo en una de las salas del domicilio se albergan los biblioratos del Boletín Oficial, en bibliotecas que tapizan las cuatro paredes de arriba a abajo. Y es sólo una de las cinco fuentes consultadas. De mañana y de tarde, sin tomarse vacaciones, pudieron revisar en 3 meses un periodo legislativo de 45 años. El objetivo final es relevar cuáles normas quedarán de lado en el nuevo orden. En ellas no califican ni las de objeto cumplido, ni las de necesidad y urgencia de años pasados, ni las de particulares, ni las ridículas; que también las hay.
Los pasos de un nuevo orden
1 - La Casa del Digesto tiene la misión de relevar y clasificar las leyes sanjuaninas.
2- Los académicos (profesionales administrativos, de ciencias sociales y asesores letrados) deberán dar luego su dictamen.
3- En un plazo de tres meses, la Comisión de Digesto en la Cámara de Diputados deberá ordenar una nueva numeración a las leyes. Sería un número junto a letras que indiquen su naturaleza: A, L o C según sean de orden administrativo, laboral o comercial; respectivamente.
Dificultades metodológicas
Desde el 20 de noviembre comenzaron a buscar las fuentes del Digesto: las leyes sancionadas y numeradas de la Legislatura local. Y ahí nomás empezaron las dificultades. Algunas no eran legibles, o estaban incompletas. No pueden calcular incluso cuántas leyes hay, al no tener correlatividad la numeración. Hubo épocas donde se les daba publicidad mediante edictos, por lo que tuvieron que recurrir a alternativas. Se consultó el Centro de Conservación Legislativo, la Biblioteca Franklin, el Archivo General de la Provincia, el Archivo del Boletín Oficial y la Biblioteca de la Corte de Justicia.