ver más

jueves 30 de abril de 2026

editorial

Macri en San Juan: la batalla de la foto

El porteño se tiró de cabeza por un registro que podrá mostrar en Buenos Aires si le arranca todo el contexto. Tenía razón Mauricio: los candidatos “normales” no le rinden, al menos en San Juan: ¿algún famoso por allí? Primera interna segura: el PRO contra Ibarra y el basualdismo.
Por Redacción Tiempo de San Juan



Pareció por momentos una escena surrealista de Fellini, o aquellos sketches de Tinelli con Carna intentando aparecer en la foto, o cuando una tía de esas que no están en el podio cae de sorpresa a cenar. Una medialuna de gente como si fuera un escenario ficticio para la inauguración de la fiesta, Gioja de un lado acompañado de su señora, el vice Uñac, ministros, hasta algún subsecretario en el medio para frenar que del otro lado se lanzara Macri en busca de algún registro que pueda servirle a nivel nacional.
Le pusieron doble barrera a las ganas de Mauricio de aparecer en la foto, pero no hubo forma. No había manera de no ubicar a Macri, al menos, en una punta de esa medialuna, y tampoco había manera de dejarlo con la mano en el aire cuando seguramente se acercara. Y en medio del compromiso por el protocolo y la incomodidad política, al fin Gioja chocó los cinco con su colega porteño. Dos veces: la primera, cuando llegó y saludó a todos, y un grupo de colaboradores formó un vallado para que no se viera bien; y la segunda, cuando Gioja terminó de hablar y Macri se lanzó solito al medio de la escena, extendió la mano y Gioja hizo lo mismo cual largo es. Click. El registro quedó con cara de pocos amigos y a varios metros de distancia, con funcionarios en el medio. Nada de palmadas, abrazos o cualquier otro síntoma de cordialidad.
Macri eligió día y hora con la precisión de un cálculo electoral. Martes por la tarde, inicio de la fiesta, bingo. Si hubiese pedido audiencia con Gioja cualquier otro día, seguramente al gobernador le hubiera aparecido alguna cita ineludible, lo mismo que si decidiera caerse de sorpresa por la calle Paula. En cambio en el Parque no tenía manera de escapar: seguro estaría Gioja, y seguro nadie podría disimular su presencia también y colocarlo bien adelante por protocolo. Indisimulable, como que la pretensión exclusiva de Macri en su primera excursión sanjuanina fue esa instantánea con el mandatario.
No hubo nada más importante para el porteño que eso en sus cinco horas sanjuaninas: ni hacer prensa, que estaba previsto para el día siguiente, pero Macri decidió prescindir y tomar el vuelo de regreso a las 10 de la noche, cuando todavía no cantaban el himno Patricia Sosa e Hilda Lizarazu.
¿Y por qué puso el macrismo tanta militancia en obtener una foto con Gioja? Nada que ver con algún significado local, caja chica para el PRO, sino para romper lo que tiene armado el oficialismo a nivel nacional. Gioja es uno de los gobernadores con más vínculos con la Rosada, y en estos tiempos de lealtades bajo sospecha una foto suya con el principal blanco de todos los ataques presidenciales podría resentir esa relación. Con eso sueña el macrismo: romper los puentes de Cristina con los gobernadores o los gremios aliados y sumarlos a su ambulancia, como sucedió con el cordobés De la Sota o Moyano.
Si prescinde del contexto, podrá decir y mostrar que se sacó una foto con Gioja. Si se cuenta la película completa, quedará la sensación de que se trató de una verdadera carrera contra la voluntad del sanjuanino, evidente en la cara de pocos amigos que le quedó en ambos registros inevitables.
Otra cosa que pudo comprobar Mauricio en San Juan es que –independientemente del remedio que ofrece- tiene razón cuando concluye que a los candidatos “normales” (por decirles), les cuesta el encendido. Para el PRO, el desafío de eludir la instalación seleccionando a famosos para las listas no será fácil, y por lo tanto le queda claro que deberá correr desde atrás.
Leyó la última encuesta del IOPPS publicada por Tiempo de San Juan con la radiografía de los aspirantes de la oposición, y entendió que ninguno de los suyos siquiera araña el 50% de conocimiento del electorado, por lo tanto tendrá por delante un camino de ripio aunque la enseña que porten sea una de las más cotizadas entre los anti K nacionales: la de Macri.
El PRO juega fuerte en los grandes distritos y no califica en los más chicos, para sintetizar su punch nacional. En la Capital está él, para Buenos Aires piensa en alguno de sus ministros -¿Montenegro?-, en Carlos Melconian o en alguna vedetonga (¿Marengo?), anuladas las chances de un acuerdo con De Narváez. En Santa Fé apuesta todo a las piernas de Miguel del Sel y en Córdoba abrochó al ex árbitro Baldassi y sueña con el basquetbolista Oberto. En Mendoza ya jugó con el piloto de Dakar Orly Terranova, pero no le fue bien.
Y hasta allí llegó el desfile de famosos con el que el PRO intenta descontar la ventaja de las figuras políticas, a las que indirectamente desprecia. El problema es que esos cinco distritos más grandes del país reúnen algo más que el 50% del padrón nacional, y le queda el otro 50% que para el PRO es un desierto. San Juan está en ese segundo pelotón: ¿pensará Macri también en alguna figura de afuera del ámbito político para pulsear contra el oficialismo local?
Tiene, al menos, dos problemas importantes. El primero es quién: ¿Qué figura sanjuanina de las artes, el deporte o de la sociedad hay en condiciones de ser candidato y que pueda medir fuerte como para ahorrar ese trabajo de base que el macrismo quiere evitar? Que mida en la opinión pública de manera indiscutible, ninguna. Nombres de famosos a nivel nacional no abundan: Beatriz Salomón, Mili Claudeville, Darío Barassi, Henry Martin, Flaqué, Elgueta, o actuales futbolistas como Mas o Botta. Altamente improbable.
El segundo es quién, aún con ganas, se decidirá a confrontar con el candidato de Gioja. Incluso para el sector empresario, donde más uno podría sentirse tentado, pero encuentra el inconveniente de tener que romper con el gobernador sanjuanino. Y entre los deportistas, todos paran la olla con el fondo San Juan Minero.
Vista la dificultad, Macri deberá conformarse en San Juan con lo que tiene en el semillero. Y lo que tiene es la estructura partidaria que ha pintado de amarillo unas cuantas paredes y les sobra entusiasmo para enfrentar el futuro. En su viaje del martes, Mauricio fue contundente: su candidato será Eduardo Cáceres le guste a quien le guste, y el resto a marcar el paso.
Cáceres es el que mayor índice de conocimiento tiene según la encuesta del IOPPS, y viene de hacer una buena elección como aspirante a intendente de la Capital. El problema es que el estudio del consultor Antonio De Tomasso muestra que hay más gente que tiene de él una imagen negativa que positiva, a lo que Cáceres contesta que las encuestas del PRO nacional lo tratan mejor.
Pero Cáceres no está solo como candidato del PRO. Allí anda movilizado Antonio Russo, un dirigente que intercala su tiempo entre San Juan y Buenos Aires y que anda pintando de amarillo de la mano de Franco Macri, el papá de Mauricio de poca –o nula- influencia en el PRO. Y está Eugenia Raverta, la concejal que también dejó inscripta su pretensión en las paredes y no está dispuesta a bajarse. Ambos son desconocidos para el electorado.
El primer gran obstáculo a sortear por el PRO local es la unidad, que no es precisamente una virtud en la provincia. Por el contrario, se trata del pecado original del macrismo sanjuanino: tan pocos afiliados y ya con una división profunda que obligó a la intervención de la delegación local, a cargo de Eugenio Burzaco.
Y después vendrá la relación con el resto, los parecidos y los diferentes. Porque acaba de configurarse lo que será la primera interna abierta segura en agosto para San Juan: el PRO, el peronismo Federal y el basualdismo no tendrán más alternativa que emplear ese sistema que varios de ellos criticaron para dirimir al candidato del sector.
Cáceres –hasta ahora- del PRO, Mauricio Ibarra por el peronismo disidente y quien resulte del basualdismo, que pueden ser José Luis Gazzé, Susana Laciar o José Peluc (llamó la atención la ausencia de Basualdo en la recorrida de Macri por San Juan). Ninguno de los tres parece dispuesto a dar un paso atrás, y por eso la interna está cantada. Pueden ser más si Actuar, la UCR o Conti se pliegan, o se cortan.
Lo seguro para el PRO es que recién allí sabrá si tiene la chance de subirse al ring.


Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar