Hubo un cruce entre los Delegados Electorales, nueva figura de veedor en estas elecciones, y Gendarmería Nacional. Fue por la custodia de las boletas de reposición, ya que ambas partes se disputaban esta potestad, que en realidad no corresponde a ninguno de ellos.
Gobierno y Gendarmería discutieron por la custodia de los votos
La Ley Electoral no se modificó en este aspecto, siguen siendo los fiscales de mesa los apoderados de sus boletas partidarias, que no se pueden exhibir. Y es el presidente de mesa quien autoriza las reposiciones en el cuarto oscuro.
Las disidencias sucedieron en algunas escuelas de Sarmiento, Chimbas y dos de Capital. Incluso, en un colegio de Chimbas, un gendarme ordenó poner todos los votos de reposición en un aula, le puso llave y se negó a entregarlos, hasta que desistió de su postura.
Fue una divergencia menor, que pronto se solucionó, una vez que se aclararon a quién correspondía la tarea.