El relato del chico asegura que lo castigaron duramente con un cinto, que lo tomaron del cabello, que lo dejaron sin comida y que, para hacerlo sentir aún peor, le dijeron que su papá “no lo quiere”. Todo esto habría sufrido un niño de 11 años, que luego de la brutal paliza escapó de su casa y le contó lo sucedido a su abuela paterna. Ahora, su mamá y su padrastro están presos.
Una pareja fue detenida por castigar a cintarazos, mechonazos y dejar sin comida a un niño de Pocito
Son la mamá y el padrastro del nene. El chico tiene 11 años y escapó de la casa para contar lo sucedido a su abuela paterna. El padre los denunció y ahora ambos están presos.
Florencia Bustos y Matías Carlos Farías fueron detenidos este jueves por orden del juez de garantías Alberto Caballero y por pedido del fiscal Leonardo Arancibia, de la UFI CAVIG, revelaron fuentes del Ministerio Público Fiscal. El padrastro del chico tiene antecedentes por hechos de violencia. El sujeto cumplió una condena efectiva de 6 meses en el penal de Chimbas por lesiones leves agravadas por el vínculo y violencia de género en 2023 y también afrontó otra causa penal en el mismo año por lesiones, amenazas y daño, informaron.
Este nuevo caso de violencia, que tiene como víctima al hijastro de 11 años, fue denunciado el martes último por el padre biológico del nene. Esta persona relató que las agresiones ocurrieron el lunes, en horario de la siesta. El chico le contó que su mamá y Farías le pegaron con un cinto y que lo agarraron del cabello.
A modo de castigo, también le quitaron la comida y, para lastimarlo más, le dijeron que su papá se fue de viaje y que no lo veía porque no lo quiere. También habrían hecho lo mismo con un hermanito menor del chico y los mandaron a dormir sin comer.
El nene de 11 años luego escapó de la vivienda, situada en Pocito, y llegó a pedir ayuda a la casa de su abuela paterna. Fue así como su papá se enteró de lo ocurrido y se presentó en la UFI CAVIG a denunciar el hecho de maltrato infantil. El personal de la unidad fiscal hizo examinar al chico con un médico, quien certificó que el pequeño presentaba marcas en brazos y piernas producto de los cintarazos, revelaron fuentes del caso.
En función de la denuncia y del certificado médico, la fiscalía pidió al juez Alberto Caballero la detención de la pareja y el allanamiento en su domicilio de Pocito para secuestrar los cintos y otros posibles elementos de prueba. Ese procedimiento a cargo de la brigada de la UFI CAVIG se concretó este jueves y ambos ahora se encuentran entre rejas, a la espera de la audiencia de formalización.