El joven que casi fue linchado por presunto abusador y recibió un cuchillazo que lo dejó al borde de la muerte en febrero último, durante un ataque en Santa Lucía, compareció este martes en Tribunales. Ya recuperado de las heridas, el muchacho fue citado e imputado por esos hechos que motivaron aquella furiosa reacción de los vecinos: los supuestos manoseos cometidos contra una mujer y dos adolescentes en un festejo.
Se salvó de ser linchado y asesinado, pero no de la acusación por los abusos contra tres mujeres en Chimbas
El imputado tiene 24 años y es investigado por manosear a una mujer y dos adolescentes durante una reunión de vecinos. Es el mismo que el 17 de febrero último fue golpeado y acuchillado por dos hombres.
Su nombre es César Carrasco, quien llegó en libertad a la audiencia de formalización realizada este martes ante el juez de garantías Eugenio Maximiliano Barbera. El joven, de 24 años, afronta una causa iniciada en febrero último en la UFI ANIVI a raíz de una denuncia en su contra por el delito de maltrato en perjuicio de tres mujeres. En la audiencia también estuvieron su defensora, la abogada María Filomena Noriega, y el fiscal Roberto Mallea, quien impulsa la investigación.
Los hechos habrían ocurrido el 17 de febrero por la tarde, cuando un grupo de vecinos y conocidos del Asentamiento Pedro Echagüe se reunió en una casa con pileta situada en calle Rodríguez, en Chimbas. Allí bebieron y se divirtieron dándose chapuzones en el agua. Uno de los invitados era Carrasco, quien asistió junto a su pareja.
De acuerdo con las denuncias, la mujer adulta relató que, en el momento en que se lanzó al agua, Carrasco aprovechó para tocarla en sus partes íntimas. Eso la dejó muy mal —según contó—, al punto de que salió de la pileta y habló sobre lo sucedido con su hija. Lo llamativo fue que la joven, de 17 años, le respondió con un relato similar, ya que le contó que ella había sufrido, un rato antes, la misma situación con el acusado.
La exposición fiscal señaló que, además de esos dos relatos, hay una adolescente de 15 años que afirmó esa tarde también sufrió los manoseos en la pileta de manos de Carrasco. Eso desató el escándalo, dado que los familiares de las mujeres tomaron conocimiento de lo sucedido y en horas de la noche fueron a tomar venganza contra el presunto abusador.
La venganza
Esa misma noche del 17 de febrero, Carrasco fue golpeado y acuchillado en un violento ataque ocurrido en el interior del Asentamiento Pedro Echagüe, en Santa Lucía, cuando salió de su casa tras ser llamado desde la puerta. Allí fue sorprendido por dos sujetos, entre ellos Miguel Ángel Romero, quienes primero lo agredieron con pedradas y luego uno de ellos le asestó un puntazo con un cuchillo carnicero, provocándole una grave herida en el abdomen que incluso le perforó el intestino. Según la Fiscalía, sobrevivió de milagro.
Romero fue detenido por la furiosa agresión y permaneció detenido casi un mes. Posteriormente aceptó su responsabilidad durante un juicio abreviado y recibió una condena de 3 años de prisión condicional por el delito de lesiones graves. La causa fue investigada por la UFI Genérica, que inicialmente evaluó una imputación más severa, aunque finalmente se aplicó una calificación menor.
La imputación por abuso
A 42 días de aquel violento episodio y de las posteriores denuncias de las presuntas víctimas, fue César Carrasco quien debió concurrir a Tribunales. El fiscal Roberto Mallea y su equipo de la UFI ANIVI le imputaron este martes el delito de abuso sexual, en tres hechos, y solicitaron medidas de prohibición de acercamiento, mientras que la abogada defensora María Filomena Noriega pidió que se mantuviera la libertad de su cliente.
El juez Eugenio Barbera dio por habilitada la investigación penal preparatoria por el plazo de 1 años y dispuso que el imputado continúe en libertad, pero también le prohibió acercarse a las presuntas víctimas en un radio menor a los 300 metros y contactarse con ella por cualquier medio.