Finalmente, este lunes se llevó a cabo la instancia judicial contra los seis atrincherados en el barrio Manantiales (Capital) y fue una jornada explosiva. Un letrado renunció a su puesto tras la declaración de su cliente, Román Núñez, quien -como se dice en la jerga- “mandó al muere a todos” al confirmar que sí cometieron el hecho. Según sus palabras, lo hicieron para “recuperar lo suyo”, ratificando que el móvil sería un ajuste de cuentas entre bandas narcocriminales.
Presunto ajuste narco: los seis atrincherados en el barrio Manantiales, muy complicados tras la explosiva declaración de uno
Uno de los señalados, Román Núñez, insistió en declarar y sus palabras fueron contundentes al confirmar que si protagonizaron el hecho porque tienen una disputa con el ahora damnificado y “querían recuperar lo suyo”.
Los seis imputados que quedaron implicados son Benjamín Rosales, Rodrigo Tantén, Alexis Colombo, Pablo Flores, Jorge Mercado y Román Núñez. A todos se los investiga por: robo agravado por el uso de arma de fuego, doblemente agravado por ser en poblado y en banda y por ser el arma apta para el disparo; usurpación de títulos y honores, abuso de arma y portación de arma de guerra, en calidad de coautores. A Colombo también se le imputó, de manera provisoria, el delito de tenencia de arma de guerra. Con respecto a este cargo, cabe aclarar que la casa allanada en el barrio mencionado era la suya y en el interior había pistolas y revólveres sin la debida documentación.
La declaración de Núñez fue impactante y provocó el enojo de su patrocinante, Nicolás Gómez Camossi. El abogado, tras escuchar atentamente las palabras de su representado, pidió la palabra al juez y renunció ante todos, manifestando que no iba a ser más el defensor porque el testimonio desestructuró su teoría del caso y no coincidía con el consejo que le había dado a su cliente.
El asombro se vio reflejado en los otros colegas, quienes se agarraban la cabeza y no parecían creer lo que escuchaban.
El Ministerio Público Fiscal estuvo representado por el fiscal Miguel Ángel Gay y los ayudantes fiscales Nicolás Zapata y José Salinas Molina. Los abogados que estuvieron en la sala fueron Carlos Fleury, Jorge Olivera Legleu, César Jofré, Joaquín Moine y el mencionado Gómez Camossi.
Ante la dimisión de Gómez Camossi, desde la defensoría número 18 (a cargo de Trigo y Fleury) expresaron que no podían hacerse cargo de la asistencia legal, ya que existen intereses contrapuestos. Por este motivo, el magistrado Adárvez le comunicó a Núñez que, en un plazo de 48 horas, debe conseguir otro letrado.
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