No solamente resulta inusual las altas temperaturas en la última semana, ahora se disparó la alarma por los decesos de personas en San Juan. En los últimos cuatro días se registraron un total de 23 fallecidos como consecuencia del peligroso cóctel de la ola de calor, enfermedades crónicas, falta de asistencia médica y el encierro.
Ola de calor y enfermedad, el cóctel mortal que dejó 23 fallecidos en San Juan en sólo 4 días
Esta sorprendente cifra surge de la cantidad insólita de muertes que registró el fiscal Iván Grassi y el equipo de la Unidad Fiscal de Investigación Delitos Especiales, entre el viernes 2 de febrero y este lunes 5 de febrero. En 11 de los casos se extendieron los certificados de defunción en el mismo lugar porque no existían dudas que las víctimas murieron en sus domicilios por alguna enfermedad crónica. Los otros 12 decesos debieron judicializarse, dado que en principio encontraron signos de criminalidad y los cadáveres estaban en avanzado estado de descomposición, de modo que practicaron las correspondientes autopsias hasta que determinaron que también eran muertes naturales.
“Es un fenómeno sin precedentes. Y en estos últimos casos del fin de semana, el denominador común fue el calor”, explicó la médica forense María Beatriz Vázquez, que trabaja bajo la órbita del Ministerio Público Fiscal. La profesional remarcó que se llegó a un pico récord de 8 fallecidos sin asistencia médica, en un día, lo que triplica la media esperada en esta época. A lo sumo, llegaron a tener 2 o 3 muertos en un día.
“Estamos evidenciando un crecimiento alarmante en el número de defunciones diarias. Estos casos están íntimamente relacionados con el efecto meteorológico de la ola de calor y que desencadenan múltiples procesos que agravan patologías previas mediante todas las variables que desequilibran el medio interno del organismo y produce el deceso”, indicó la especialista.
El día más complicado fue el viernes 2 de febrero. El personal de la UFI Delitos Especiales debió intervenir en 8 casos de personas fallecidas en sus domicilios. Dos fueron judicializados porque inicialmente tenían dudas acerca de las causas de muerte. Uno de ellos fue el caso de Ramón Bautista Vallejos, que llevaba dos días de fallecido cuando descubrieron que estaba muerto dentro de su precaria vivienda en Rawson. Su hermano, que estaba peleado de él y no le hablaba, no le dio importancia y ni sabía que el otro hombre se estaba muerto en su habitación.
En los otros 6 hechos se extendieron certificados de defunción por muerte natural en el mismo lugar. La más joven de esas víctimas fue un chico de 22 años, que tenía larga afección de salud, y la de mayor edad, una anciana de 83. Un dato llamativo es que sólo 2 de las 8 víctimas eran mujeres, el resto todos hombres.
Entre esos casos figura el de Juan Manuel Carrizo, el muchacho que murió en los calabozos de la Comisaría 17ma. Él era un enfermo psiquiátrico y si bien se estableció que murió por causas naturales, ahora investigan la posible responsabilidad de los policías por la falta de asistencia médica, afirmó una fuente judicial.
El sábado 3 de febrero se registraron 7 fallecidos, de las cuales 6 también eran hombres. El más joven de 25 años y el mayor de 77. Según informaron, en 6 de los casos debieron hacer la autopsia. Esto porque, como se dijo más arriba, hubo casos en que las víctimas llevaban varios días de fallecidos y no se pudo establecer si tenían o no lesiones.
El número de muertos bajó el domingo 4 de febrero, día en que se produjeron 4 decesos. En 3 de los casos debieron hacer autopsia por el estado de descomposición de los cuerpos. Este lunes 5 de febrero se registraron 4 fallecidos y 3 de esos hechos se judicializaron. Tres de las víctimas fueron hombres. Entre estos últimos está el caso de Clemente Amado, cuya causa en principio fue calificada como muerte dudosa, pero que se encuadraría en un caso sin asistencia médica.
La médica Vázquez señaló que “se ha constatado que la mayoría de los casos presentaba denominadores como el encierro, falta de asistencia médica, precariedad y aislamiento. También ha afectado a individuos adultos y jóvenes por igual”.
La profesional, como otros especialistas, explicó que el golpe de calor tiene mucho que ver. Más todavía cuando una persona se encuentra enferma o padece una afección, en muchos casos no descubierta, sin recibir asistencia médica. Se dio en muchas de las víctimas, con el agravante de la edad. La mayoría de los fallecidos vivían solas, permanecían encerradas y no eran visitadas por parientes. Eso los dejó vulnerables y más sin vivía en la pobreza o en condiciones precarias.