Los dos supuestos dealers que cayeron presos en septiembre pasado con decenas de pastillas de éxtasis, lograron zafar de la cárcel. En principio les imputaron comercialización de droga. Sin embargo, este lunes llegaron a un acuerdo de juicio abreviado, les cambiaran la calificación del delito y con eso consiguieron una pena de 3 años de prisión en suspenso.
Los dos sanjuaninos que cayeron con pastillas de éxtasis zafaron de la cárcel
Fueron detenidos el 5 de septiembre con decenas de pastillas de éxtasis. Los acusaban de vender la droga, pero lograron que les cambiaran la calificación y recibieron penas leves.
De esta forma, Mauro Emanuel Belmonte y Carlos Quiroga evitaron que los mandaran a purgar una posible pena de entre 5 y 15 años de prisión. Ese es el castigo por venta de estupefacientes. En cambio, gracias al acuerdo de juicio abreviado al que arribaron el fiscal Francisco Maldonado y la abogada María Filomena Noriega –la abogada-, el juez federal Leopoldo Rago Gallo ajustó la calificación por la de tenencia de estupefacientes. Fue así que, finalmente, el magistrado los condenó a un castigo de cumplimiento condicional y una multa de 50 mil pesos, a cada uno. Con esto, ambos recuperaron la libertad este mismo lunes.
Belmonte y Quiroga fueron detenidos la noche el 5 de septiembre durante un procedimiento de la Policía Federal, que venía siguiéndolos desde semanas atrás. Los policías de civil tenían información y los detuvieron cuando éstos estacionaron su auto en la playa del Centro Comercial Patio San Ignacio, sobre calle Hermógenes Ruiz, cerca de avenida Ignacio de La Roza, en Capital.
Cuando revisaron su coche, les encontraron un envoltorio con 35 pastillas de éxtasis y algo de cocaína, indicaron fuentes judiciales. La sospecha es que iban a comercializar esa sustancia, que en el mercado cuestan más de 20 mil pesos la unidad. Por el contrario, no identificaron a posibles clientes o destinatarios de la droga durante el operativo.
En ese momento, los policías revelaron que Belmonte viajaba periódicamente a Miramar y que sería quien traía la droga para vender. En cambio, el sospechoso afirmó ese estupefaciente era para consumo propio. Aún así, le dictaron la prisión preventiva y quedó detenido hasta este lunes. Quiroga, por su parte, consiguió que le dictaran la prisión domiciliaria. Ahora, ambos están libres a partir de la condena en suspenso.