Antonio David Pelaytay el acusado de asesinar de un escopetazo en la cabeza a Susana María Pérez, este lunes fue condenado de manera unánime a prisión perpetua por los jueces, Celia Maldonado (presidenta), Alberto Caballero (vocal) y Eugenio Barbera (vocal). En esta audiencia estuvieron presente los familiares de la víctima y vivieron un momento tenso, ya que en dos ocasiones tuvieron que mirar de frente a Pelaytay.
La tristeza total de los familiares de Susana María Pérez, víctima del femicidio en Pocito
La reacción de una hermana de Susana solo fue mirar hacia abajo y llorar. Las otras mujeres que la acompañaban no aguantaron este momento tan doloroso y solo reclinaron la cabeza. Leída la condena, los allegados se Susana quedaron en silencio y, entre sollozos, evitaron dar declaraciones a la prensa. Solo les dieron las gracias a los fiscales del caso, Francisco Micheltorena, Adrián Elizondo, César Recio y las ayudantes María José Puebla y Agostina Ventimiglia; como así también al abogado querellante, Benjamín Balmaceda.
El momento que la jueza lee el veredicto:
El acusado casi se arrepiente del juicio abreviado
El inicio de la audiencia se vio demorado porque el acusado al principio no quería aceptar el juicio abreviado, a pesar de que él previamente había mandado una carta escrita a puño y letra a la jueza que quería ir dar por terminado el proceso y admitir su culpa.
Según fuentes judiciales, aparentemente a Pelaytay le “llenaron la cabeza” en prisión. Supuestamente le dijeron que por el delito que cometió le podían dar 15 años de pena. Él creyó en esto y fue con ese pedido a su abogada defensora.
La audiencia pasó a un cuarto intermedio para charlar con su abogada defensora, María Filomena Noriega y tras 20 minutos de espera, Pelaytay aceptó ir a un juicio abreviado y fue penado a prisión perpetua.
Antonio David Pelaytay: manos juntas y sin mover un pelo
El femicida se mantuvo a lo largo de toda la audiencia quieto, no emitió ningún movimiento y solo respondió (con voz baja) las preguntas que la presidenta del triunvirato de jueces le hacía.
Con manos entrelazadas y diciendo un “Sí, su señoría” el acusado fue condenado a la pena máxima y se fue sin emitir algún comentario.
Sus reacciones al saber que iba a ser condenado a perpetua:
Las pruebas contra él eran muchas, ninguna de sus encrucijadas resultó porque todo salió en su contra. Sin salidas a la vista, no le quedó otra que aceptar el juicio abreviado. Que como explicamos con anterioridad él le mandó a la jueza una carta. Que es esta:
El esquema completo de todas las pruebas de la unidad fiscal de Delitos Especiales contra Pelaytay: