Un hecho aberrante caso pone bajo la lupa los protocolos de seguridad de las instituciones sanitarias de la provincia. Hace casi dos semanas atrás, una joven paciente psiquiátrica, que se encontraba internada en el Hospital Ventura Lloveras bajo custodia policial fue presuntamente abusada sexualmente por otro interno del área de salud mental.
Grave denuncia en Sarmiento: Investigan el abuso de una paciente en el Hospital Ventura Lloveras
El hecho ocurrió hace dos semanas en el interior del nosocomio. El acusado, un joven con problemas de adicciones, fue imputado por abuso sexual con acceso carnal, aunque su salud mental determinará el curso de la causa.
Según los datos que trascendieron desde la Justicia, la víctima se encontraba en el hospital cumpliendo una medida de internación mientras permanecía vinculada a una causa por un delito de Flagrancia. Debido a su situación judicial, contaba con custodia policial permanente.
Por su parte, el acusado -un joven que ingresó al hospital de manera voluntaria para tratar sus adicciones- no poseía restricciones de movimiento dentro del sector. La reconstrucción de los hechos indica que ambos habrían coordinado un encuentro en la habitación del joven. En un descuido de la guardia, la chica logró evadir la vigilancia y se dirigió al cuarto del interno.
Lo que se suponía sería una reunión, se transformó en una pesadilla. De acuerdo con el relato de la joven, una vez en la habitación, el sujeto la obligó a ingresar al baño donde, bajo violencia, se produjo el acceso carnal. Tras lograr zafarse, la víctima salió de la habitación en estado de shock y, entre lágrimas, confesó lo ocurrido a los efectivos policiales que debían custodiarla.
Inmediatamente se activó el protocolo correspondiente. Personal médico del hospital y especialistas de la Unidad Fiscal de Investigaciones de UFI CAVIG tomaron intervención. Si bien la joven no realizó la denuncia de forma instantánea debido a su estado de vulnerabilidad, finalmente radicó la exposición días después, lo que permitió la detención del sospechoso.
Este pasado martes, el caso llegó a los tribunales locales. En una audiencia que generó gran revuelo ya que la prensa no pudo estar presente por la gravedad del caso, la fiscalía presentó la imputación formal. Tras escuchar los argumentos de ambas partes, la jueza de Garantías Flavia Allende resolvió imputar al joven por el delito de abuso sexual con acceso carnal.
La particularidad del caso reside en la salud mental del acusado. Ante la posibilidad de que el joven no comprenda la criminalidad de sus actos, la magistrada no dictó la prisión preventiva en un penal, pero sí ordenó medidas de seguridad estrictas. Se dispuso la conformación de un equipo de psicólogos, psiquiatras y asistentes sociales para evaluar la capacidad cognitiva del imputado en una junta interdisciplinaria.
El joven permanecerá internado bajo observación durante un plazo de 30 días, pero en un nosocomio distinto al de la víctima para garantizar la protección de la mujer.