En una audiencia clave para el avance de la causa, la justicia sanjuanina determinó -otra vez- que el joven de nacionalidad boliviana, acusado de abusar sexualmente de una mujer con retraso madurativo, permanezca tras las rejas. La jueza de Garantías, Carolina Parra, resolvió prorrogar la prisión preventiva por dos meses, mientras que la Investigación Penal Preparatoria (IPP) se extendió por un plazo de cuatro meses adicionales.
El sujeto oriundo de Bolivia en la mira por abusar de una joven discapacitada seguirá preso: se conoció evidencia clave
En las últimas audiencias las partes dieron a conocer mensajes que fueron enviados entre los protagonistas antes y posterior al supuesto abuso sexual.
Los motivos de que siga preso: antecedentes y peligro de fuga
La magistrada fundamentó su decisión basándose en varios puntos críticos que complican la situación del imputado. En primer lugar, se destacó la falta de arraigo, ya que el joven no posee domicilio en San Juan.
A esto se suma un dato que el acusado omitió en su primera declaración: cuenta con antecedentes penales en Mendoza, específicamente una condena condicional que data del año 2017. Sin embargo, el factor determinante para mantener la medida de coerción fue el peligro de fuga. Según las pruebas presentadas, existen mensajes enviados por el imputado a una amiga -tras enterarse de la denuncia- donde manifestaba su intención clara de abandonar el país y regresar a Bolivia.
La evidencia en los chats: ¿relación consentida o manipulación?
Durante la audiencia, la defensa del acusado, ejercida por la defensora oficial Sandra Leveque, y la UFI ANIVI, representada por el fiscal Mariano Juárez Prieto, expusieron el contenido de las pericias informáticas realizadas a los teléfonos celulares.
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Mensajes posteriores al hecho: Del análisis surgieron capturas de pantalla donde la denunciante, tras el encuentro en el hotel alojamiento, mantenía un trato afectuoso con el joven. Según la defensa, la chica le escribía diciéndole "amor" y manifestaba sus deseos de viajar a Mendoza para volver a verlo, una conducta que, para la parte acusada, no coincide con el perfil de una víctima de abuso.
La intervención de la madre: También salió a la luz un mensaje de la madre de la joven dirigido al imputado, donde le prohibía el contacto diciendo que no quería un novio para su hija. Este mensaje habría sido enviado después del encuentro donde ocurrió el presunto abuso, pero antes de que se radicara la denuncia.
El bloqueo y la denuncia: Tras la advertencia materna, el joven comenzó a distanciarse de la mujer hasta finalmente bloquearla de sus redes y contactos (hay evidencia que lo probaría). Fue en ese lapso que la joven sufrió un atraso en su periodo menstrual; al contarle la situación a su madre y encontrarse incomunicada por el bloqueo del acusado, se procedió a realizar la denuncia penal.
El hecho
Según la denuncia radicada, el hombre de nacionalidad boliviana y la joven se empezaron a contactar por TikTok, con mensajes, llamadas, entre otras cosas. El 5 de abril de 2025, Ibarra vino a San Juan y conoció a la familia de su “novia”. El hecho ocurrió al otro día, cuando Ibarra la llevó engañada a un hotel alojamiento y ahí la ultrajó sexualmente. “Ella lloraba porque quería irse y este (por Ibarra) le dijo que se callara y que no dijera nada de lo que pasó”, expresó la representante del MPF cuando le daba a conocer el hecho a la jueza.