Permaneció más de 100 días prófugo, fue condenado por un homicidio y quedó al descubierto por manejarse durante años con una identidad falsa. Sin embargo, entre tantos delitos que cometió, por los que hoy purga pena, hay uno por el que todavía no fue castigado y su víctima está desesperada.
El drama de un sanjuanino que fue estafado y nunca recuperó sus pertenencias
Es que Pedro Saitta, también conocido por su nombre ficticio Pedro Sampieri, está sospechado de estafar a un sanjuanino y de amenazarlo de muerte con un arma de fuego, mientras que el damnificado, José Luis Di Carlo espera que la causa que fue elevada a juicio se resuelva.
El denunciante cuenta que lleva meses acudiendo a Tribunales, que pregunta por el inicio del debate en la Sala II de la Cámara Penal y que la respuesta siempre es la misma: "No se sabe". Por el momento, el hombre que aseguró que Saitta lo estafó con la venta de una camioneta Toyota Hilux y la compra de un Fiat Palio desconoce cuándo y cómo se resolverá su caso y, aunque el delincuente permanece tras las rejas en el Penal de Chimbas, él nunca pudo recuperar el dinero que perdió por caer en la trampa.
Di Carlo detalla que el expediente judicial se elevó a juicio en 2021 y desde entonces aguarda por el debate. Cuenta que le dijeron que el juicio comenzaría en octubre de 2022. Sin embargo, eso no sucedió y por tanto el abogado que lo representa, el defensor oficial Carlos Reiloba, presentó un escrito -cual pronto despacho- para que se celebre el proceso antes de que Saitta sea extraditado a Mar del Plata, de donde es oriundo.
Según el denunciante, el hombre de la doble identidad pidió ser trasladado al penal de la ciudad costera y en agosto del próximo año estaría habilitado para ello. Es que la desesperación del damnificado radica en que su caso nunca se pueda definir y, sin una sentencia en el fuero penal, la demanda civil no tendría efecto.
"Todas las otras causas se resolvieron, menos esta. Me cansé de recorrer Tribunales, de pedir respuestas, y todavía no puedo recuperar lo que es mío", confiesa quien calcula que perdió cerca de 15 millones de pesos en manos de Saitta.
La angustia de Di Carlo se presenta también porque, acorde comenta, la flota de automóviles que ostentaba el empresario, dueño de un concesionario ubicado en Av. Libertador y Av. Rawson, poco a poco fue desapareciendo. "Le aparecieron socios o testaferros cuando quedó preso y yo tengo miedo que mi camioneta ya no esté", sostiene.