En diciembre de 2023 iba a comenzar el segundo juicio contra el cura Walter Bustos acusado de abuso sexual en perjuicio de un joven, pero el comienzo del debate se vio interrumpido porque la junta médica expresó que el sacerdote no estaba apto para someterse al proceso y el inicio del se postergó hasta febrero de este año. Durante enero la situación no estuvo calma porque Bustos tuvo un percance de salud y tuvo que ser internado.
El cura Walter Bustos estuvo internado por ingerir medicamentos
Fuentes allegadas al hecho expresaron que el cura ingirió muchos medicamentos y tuvo que ser internado. Según lo que explicaron, el sacerdote estuvo dormido alrededor de 72 horas. Actualmente se encuentra en su vivienda, ya que no está en calidad de detenido.
La abogada defensora de Bustos, Sandra Leveque, cuando el debate iba a comenzar en diciembre manifestó que su cliente sufrió ataques de pánico, tenía ideas suicidas y que estaba en un estado de vulnerabilidad importante.
En aquella ocasión la letrada solicitó que se suspendiera el debate. El presidente del tribunal colegiado, Federico Rodríguez, resolvió que una junta médica lo observara. La junta compuesta por un psiquiatra, un psicólogo, un médico clínico de la Corte y un psicólogo perito de parte, resolvió que el religioso no estaba en condiciones óptimas de afrontar el debate.
Bustos a lo largo de enero estuvo con asistencia psicológica y psiquiátrica (particular) y el próximo 6 de febrero (martes) se hará una nueva junta y evaluará si Walter Bustos está en condiciones para someterse al proceso.
El delito por el que está siendo juzgado Walter Bustos es abuso sexual por el aprovechamiento de la inexperiencia y/o la inmadurez sexual de la víctima, agravado por el ser cometido por un ministro de culto reconocido –dos hechos-, en concurso real, y corrupción de menores en concurso ideal. En la acusación, el fiscal Mario Panetta -secundado por la ayudante fiscal Vernónica Recio- pidió una pena de 14 años de prisión efectiva para el sacerdote.