Ángel Nahuel Flores, el detenido acusado de asesinar al jubilado Mario Alday en Villa del Carril, Capital, se sentó frente al juez de Garantías Gerardo Javier Fernández Caussi por primera vez tras su detención el pasado lunes en Angaco. Tras conocer la extensa acusación de fiscalía, quedó imputado por homicidio agravado por criminis causa y le el magistrado le dictó la prisión preventiva por el plazo de 1 año.
Crimen de Mario Alday en Villa del Carril: el acusado quedó preso e hizo una fuerte amenaza sobre su vida
Ángel Nahuel Flores quedó preso por el delito de homicidio agravado por criminis causa. Este sujeto ya fue condenado por asesinato y hace dos meses salió del penal. Tras conocer que iba a volver a la cárcel expresó: “Si voy al penal no voy a aguantar”.
Flores es el segundo sospechoso en esta causa, ya que en un primer momento se aprehendió a un hombre de apellido Gamboa, el cual recuperó la libertad el pasado martes. Todo indicaría que este último no tuvo nada que ver en la causa. Todas las sospechas ahora están puestas en Flores.
Flores se presentó como una persona que ahora está desempleada y que convive con su mamá, pareja e hijos. Sobre su profesión dijo hacer mantenimiento, pero no especificó en qué rubro.
El Ministerio Público Fiscal de UFI Delitos Especiales compuesto por el fiscal Sebastián Gómez y los ayudantes fiscales Agostina Pérez y Adrián Elizondo empezaron exponiendo los hechos que le atribuyen a Flores como autor.
Los mismos expresaron que la investigación reconstruyó las últimas horas de Mario Alday, el jubilado hallado muerto en su vivienda de Villa del Carril. En la madrugada del lunes 18 de agosto, las cámaras de seguridad registraron que Alday circulaba con su Volkswagen Golf por el centro capitalino, en inmediaciones de la Plaza Vera, zona conocida como “zona roja”. Allí se lo vio detenerse y recoger a Ángel Nahuel Flores, quien se subió como acompañante.
Ambos llegaron al domicilio de la víctima cerca de la 1 de la mañana. Según la pesquisa, habrían mantenido relaciones sexuales hasta las 3, momento en el que Flores ejecutó su plan: golpeó al anciano, lo ató de pies y manos con ropa, lo amordazó y lo asfixió. Luego saqueó la vivienda, llevándose dinero, un reloj, un celular y documentación. Para borrar rastros, incendió la cama donde quedó el cuerpo, pero el fuego no se propagó por falta de oxígeno.
Las cámaras registraron su huida a pie y su posterior recorrido por distintas calles de Capital, donde se deshizo de prendas y cambió de ropa para evitar ser identificado. Finalmente, el crimen fue descubierto por un vecino que alertó a la familia y a la policía. El Ministerio Público Fiscal identificó a Ángel Nahuel Flores como el principal sospechoso y lo acusó de homicidio criminis causa, además de robo e incendio intencional.
Otra de las pruebas que según fiscalía comprometerían a Flores es la vestimenta. Ya que dicen que es plenamente coincidente con la que llevaba puesta el 17 de agosto, día que fue aprehendido por una contravención cometida en Chimbas y que estuvo demorado en comisaría 26ta.
Con esta prueba, los investigadores le solicitaron al juez en turno la detención del mismo. Medida que se llevó a cabo el 26 de agosto a las 13:10 horas. La brigada lo aprehendió en Angaco y en el domicilio donde vive, le secuestraron el buzo que llevaba la noche del crimen.
Mario Alday, la víctima de este asesinato, falleció de forma violenta, mecanismo obstrucción de orificios nasales y bucal producida por asfixia, por sofocación de tipo mecánico, tuvo como conclusión la autopsia realizada en la Morgue Judicial.
Tras lo expuesto, el MPF solicitó que este sujeto quedara imputado por homicidio agravado por criminis causa, que la investigación dure 1 año y prisión preventiva por 10 meses. Uno de los motivos de esta medida cautelar es porque es una persona que cuenta con antecedentes penales, ya ha sido juzgado por homicidio y ha salido del penal hace tan solo dos meses atrás.
La fuerte declaración del único acusado en la sala
El principal sospechoso de este crimen se abstuvo a declarar ante el juez. Su abogado, el defensor oficial Trigo, expresó que no se oponía a la medida cautelar ni al plazo de la investigación.
Tras esta declaración y escuchada la resolución del juez, Flores dijo con voz apagada: "A mi familia le pido disculpas por esto. Si voy al penal no voy a aguantar. Cuándo llegue allá me quito la vida".
Flores, el ahora detenido, ya fue condenado una vez por asesinato: le dieron 10 años
Flores es un viejo conocido de la justicia ya que estuvo implicado en otro asesinato, precisamente, de una bebé. El 8 de mayo de 2014, Yutiel Castro, un niño de un año y medio, llegó inconsciente a Urgencias del Hospital Rawson. Su madre aseguró que se había caído, pero los médicos detectaron fracturas en una costilla, mordidas en la cara interna de los muslos y un hígado reventado, provocando una hemorragia interna que le causó la muerte. El caso recordó la brutalidad de otros crímenes similares, como el de Lucio.
Las sospechas recayeron rápidamente sobre su madre, Johana Castro, de 22 años, y sobre su pareja, Nahuel Flores, de 17, padrastro del niño, junto con Jonathan Flores, hermano de Nahuel, de 26 años. La familia vivía en condiciones precarias en una panadería usurpada de Villa del Carril, Capital. Johana se dedicaba al trabajo sexual para sostener el hogar, lo que dejaba al niño bajo el cuidado de su padrastro adolescente durante largas noches.
Tras la investigación, se determinó que Johana no estaba presente la noche en que los hermanos Flores golpearon al niño hasta provocarle la muerte. Poco tiempo después de ser liberada, Johana murió en un accidente de moto como acompañante.