La audiencia de formalización por el asesinato de José Yáñez, realizada este último domingo, dejó varios momentos de tensión. Los dos imputados por el homicidio de “Pepe” en Médano de Oro, René Víctor Alomo (43) y Lucas Alberto Pereyra (40), presentaron su descargo tras escuchar la grave imputación que el fiscal Francisco Nicolía formuló contra ellos.
Crimen de José Yáñez: las declaraciones de los sospechosos, un pastor que se encomienda a Dios y un "laburante de toda la vida"
René Víctor Alomo y Lucas Alberto Pereyra dieron su versión ante la jueza de Garantías, Carolina Parra. Alomo, quien afirmó ser pastor, se mostró impactado por la acusación y sostuvo que solo se dedica a hacer el bien. Por su parte, Pereyra también brindó su testimonio, juró ser inocente y se limitó a describir su rutina diaria. Mirá los videos.
Por tal motivo, ambos hicieron uso de su derecho a declarar. La magistrada Carolina Parra les advirtió en dos ocasiones que debían estar seguros de su decisión y contar con el consentimiento de sus abogados. Pese a la advertencia, los dos testificaron y aseguraron ser inocentes.
El “lado B” de Alomo: pastor evangélico y “una vida dedicada a Dios”
Alomo manifestó estar horrorizado por los cargos en su contra y expresó un profundo desagrado por haber visto a su vecino ensangrentado. Ante los señalamientos por no haber auxiliado a la víctima en el lugar, argumentó que no lo hizo porque se encontraba llorando en el interior de su vivienda. Asimismo, afirmó que mantenía una excelente relación con el fallecido y que sería incapaz de cometer un acto semejante. Como líder religioso, subrayó que su existencia gira en torno a su fe.
Pereyra está en rehabilitación por consumo: “Yo no fui”
Lucas Alberto Pereyra, quien cuenta con diversos antecedentes en La Plata por episodios violentos como amenazas, abuso de armas y robos (aunque sin condenas firmes), también tomó la palabra para negar su autoría en el hecho. Del mismo modo, se refirió a su empleo actual y a su presente personal: “Vine a San Juan por un cambio y, gracias a Dios, lo estoy logrando”.
Finalmente, ambos recibieron prisión preventiva en el Servicio Penitenciario Provincial por un plazo de 45 días. Fueron imputados por el delito de homicidio criminis causa en concurso real con robo, una calificación legal que podría derivar en la pena de prisión perpetua si resultan hallados responsables.