Lo que comenzó como una jornada laboral habitual para dos obreros en una construcción de Rawson derivó en una secuencia de persecución de película que incluyó corridas descalzas y la intervención de policías de franco.
Corrió sin "gomones" y lo atraparon: insólita fuga tras un intento de robo de bicicleta en Rawson
Las víctimas fueron dos obreros. Ellos también persiguieron al ladrón que ahora será juzgado en Flagrancia.
El hecho ocurrió este miércoles 25 de marzo, cerca del mediodía, cuando Roberto Javier Argüello, de 33 años, caminaba por la calle Hipólito Irigoyen al Sur. En ese lugar, los obreros se encontraban trabajando. Aprovechando un descuido, el delincuente ingresó a la propiedad y se apoderó de una bicicleta que no tenía medidas de seguridad, llevándose además un casco que colgaba del manubrio y una campera.
La maniobra no pasó inadvertida. Al salir con el botín, Argüello fue divisado por las víctimas, quienes no dudaron en salir tras él. Mientras el ladrón pedaleaba a toda prisa por la zona de calle San Miguel, uno de los trabajadores lo perseguía a pie sin poder alcanzarlo, hasta que la fortuna se puso del lado de los damnificados: por el lugar circulaban en un auto particular los funcionarios policiales Natalia Guevara y Alberto Brizuela. A pesar de encontrarse de franco de servicio, los efectivos interceptaron al obrero que corría por la orilla de la calle, lo subieron al vehículo y emprendieron la caza del sospechoso.
Al verse acorralado y notar la cercanía de la Unidad Operativa Barrio República del Líbano, el malviviente tomó una decisión desesperada: arrojó la bicicleta en una plaza y continuó la huida a pie. En el frenesí de la carrera, Argüello perdió ambos "gomones" y siguió escapando totalmente descalzo por las calles del departamento. La persecución sumó refuerzos de personal policial en motos y, tras varios rastrillajes por la zona, finalmente lograron reducirlo en las inmediaciones de calle Hipólito Irigoyen, antes de doctor Ortega.
Según informaron desde el Ministerio Público Fiscal, el sujeto se encontraba extremadamente alterado y fuera de control al momento de la aprehensión, al punto de negarse a firmar el acta del procedimiento. El caso quedó en manos de Flagrancia, con la intervención del fiscal de turno, Carlos Rodríguez, y el ayudante fiscal, Oscar Oropel.