Una bomba estalló en Tribunales después de que revocaran el fallo que benefició al cura Walter Bustos con la absolución y lo condenaran a 10 años de prisión por el delito de abuso sexual por aprovechamiento de la inexperiencia y/o la inmadurez de la victima, agravado por ser cometido por un ministro de culto reconocido, dos hechos en concurso real, y en concurso ideal con corrupción de menores.
Bomba en Tribunales: revocan la absolución al cura Walter Bustos y lo mandan a la cárcel
La autoridad desestimó el fallo de primera instancia que lo había librado de culpa y lo condenó a 10 años de prisión por el delito de abuso sexual. Con esta sentencia, el párroco que ya había sido castigado por otro caso de abuso, fue enviado a cumplir pena al Penal de Chimbas.
La decisión fue del Tribunal de Impugnación, compuesto por los jueces Silvina Rosso de Balanza, Martín Heredia Zaldo y Benedicto Correa, quienes desestimaron el dictamen de primera instancia en favor del párroco y, además, le dictaron la prisión preventiva. Es por ello que el religioso, que ya había sido condenado por abuso pero que se encontraba en libertad, fue enviado directo al Penal de Chimbas.
La sentencia provocó la sorpresa de los presentes e incluso la del propio acusado, que rompió en llanto tras escuchar la resolución. Por el momento, se desconocen los detalles de los argumentos que llevaron a la autoridad a castigarlo, por decisión de la mayoría, con 10 años de cárcel.
La fiscalía, representada por Mario Panetta y Verónica Recio, había solicitado 14 años de pena. Es por eso que cuando el tribunal colegiado de su segundo juicio en contra lo absolvió, apelaron con el objetivo de revertir la situación. A través del fiscal de Impugnación, Fabrizio Medici, interpusieron el recurso y finalmente consiguieron lo que esperaban.
El 15 de abril de este año, el tribunal conformado por Federico Rodríguez, Celia Maldonado y Ana Carolina Parra absolvió en fallo dividido al hombre de fe. Fue por eso que, tras conocer la sentencia, el acusado se mostró emocionado y agradeció al tribunal colegiado. Sin embargo, no todo estaba dicho; como tampoco lo está ahora, a decir verdad.
Tras la asunción al Poder Judicial de la abogada Sandra Leveque, Joaquín Moine asumió como el defensor de Bustos y, por tanto, se espera que el mismo acuda a la Corte de Justicia para cambiar la suerte de su defendido.
Minutos después de las 13 horas se leyó el dictamen y, conmocionado por lo sucedido, el cura Bustos se abrazó con parte de su familia que se hallaba en la sala de audiencias. Y es que no sólo serán 10 años los que deberá cumplir a partir de ahora, sino que su estadía tras las rejas se extiende a 13 años. Es que la condicionalidad de la primera pena se revocó con esta segunda.
En el primer juicio, el sacerdote resultó condenado a 1 año y 8 meses de prisión por abuso sexual simple de un menor tras la determinación del juez Víctor Muñoz Carpino. No obstante, el Ministerio Público, representado por Marcela Torres, apeló el fallo y la disputa terminó en la Corte de Justicia. El tribunal superior, integrado por Juan José Victoria, Marcelo Lima y Daniel Olivares Yapur revocó el dictamen, elevó el castigo y lo condenó a 3 años de prisión condicional.
Si bien Bustos permanecía en libertad, esta nueva sentencia -la de su segundo juicio- obliga la sumatoria de las penas y su cumplimiento en la modalidad efectiva. Es por eso que el religioso se marchó esposado y bajo custodia policial. Pese a ello, aún queda una última instancia en el plano de la justicia local para que la defensa técnica tuerza el destino a su favor.
El descargo del defensor Moine tras la sentencia