El juicio contra las cajeras del Rawson se encuentra en pleno debate. Por los pasillos de Tribunales siguen paseándose los testigos que han ido a declarar. Se espera que este viernes terminen, pero lo que llamó la atención es quién está como testigo.
Al juicio de las cajeras de Rawson acusadas de desviar dinero irá la Jefa de Asesores del municipio
Durante toda la semana han ido testigos. Se espera que este viernes 1 de agosto terminen y luego se pase a la etapa de alegatos.
Se trata de la jefa de Asesores del Municipio de Rawson, Cristina Vanessa Laciar. Fuentes judiciales manifestaron que esta testigo lo solicitó la defensa encarnada por Horacio Rodríguez del Cid (abogado defensor de las acusadas).
Esta mujer fue la abogada que defendió a las empleadas del municipio, Soledad Evangelina Cabezas Amarfil y Marina Isabel Mengual Calderón, cuando se realizó el sumario administrativo contra ellas en el municipio. Cabe destacar que ellas terminaron siendo cesanteadas.
Este jueves terminarían los testigos de fiscalía e iniciarían los de la defensa, son alrededor de diez, expresaron fuentes del caso.
El debate inició la semana pasada, pero por un planteo de la defensa, se pasó a un cuarto intermedio de una semana. Este lunes se retomó con los testigos de fiscalía, entre ellos la tercera cajera -que era compañera de las dos imputadas-. Esta comentó que trabajó cobrando durante siete años y que en muy pocas ocasiones tuvo un sobrante de dinero, y si lo tenía era mínimo ya sea de $3000 o $4000. Y explicó que siempre tenía faltante y que tenía que poner de su bolsillo para recompensarlo.
Esta declaración la hizo porque el fiscal Francisco Nicolía y su ayudante Emiliano Pugliese le preguntaron sobre los sobrantes de dinero. Esta parte acusa que las imputadas se quedaron con mucho dinero, que después devolvieron porque dijeron que era “sobrante”.
La maniobra investigada era que cobraban los impuestos y entregaban el comprobante correspondiente al contribuyente. Sin embargo, el otro comprobante que debía acompañar a la recaudación supuestamente desaparecía o se lo guardaban y a la vez se apropiaban del dinero. Ahora bien, cada operación de cobro y el nombre de los contribuyentes quedaban registrados en el sistema, por tal razón ellas dos están bajo la mira.