Después de haber sido detenido, el rugbier sanjuanino acusado de abusar sexualmente a una menor se defendió y negó el ataque, asegurando que nunca estuvo a solas con la denunciante y que ni siquiera se dieron un beso. Para respaldar su relato, la defensa de Eduardo Trigo presentará al menos tres testigos que estuvieron en esa juntada donde habrían sucedido los hechos.
El rugbier detenido por abuso sexual se defendió: aseguró que lo denunciaron por despecho
Acorde explicó el abogado Fernando Bonomo, el joven aspirante a la Policía negó haber mantenido cualquier tipo de relación con la adolescente de 17 años y que por ello hay tres personas dispuestas a declarar que tanto el acusado como la presunta víctima no estuvieron a solas en ningún momento, por lo que el episodio que relató la denunciante no habría existido.
En la audiencia de formalización, Trigo admitió haber tenido una charla con la joven que -aparentemente- estaba interesada en él. Acorde a la versión, el jugador de Huazihul le pidió a la muchacha que no insistiera en estar con él ya que estaba de novio.
El deportista del Cacique contó que, después de rechazarla, la joven le advirtió:
"Ya vamos a ver si no te molesto más".
En consecuencia, desde la defensa creen que la denunciante actuó por despecho y que ese motivo la habría llevado a acusarlo de semejante agresión.
Además, desde la defensa pedirán una pericia psicológica para el imputado y si la misma resultara positiva para él, Bonomo aseguró que de inmediato solicitará la excarcelación tras la prisión preventiva que dictó el juez de Garantías, que se extiende por 60 días.
De la causa que inició en ANIVI se desprende la versión de la joven que lo complica. La chica señaló que se apartaron del resto en una habitación de la casa en la que estaban celebrando la reunión y habría reconocido que hubo besos, pero el muchacho de 26 años quiso más y empezó a manosearla.
Cuando por fin pudo liberarse, lloró y se lo contó en confidencia a las amigas que la acompañaron esa noche. Estaba tan aterrorizada y sentía tanto pudor, que prefirió no decírselo a su familia. Sin embargo, a los días empezó a circular el rumor y una entrenadora del club se enteró de lo sucedido, por lo que habló con los padres de la chica. El 9 de marzo se radicó la denuncia en la unidad fiscal.