Hace unas semanas, un hombre, identificado con el apellido Arredondo, fue detenido por personal policial de la Comisaría 17ª por supuestamente agredir violentamente a su pareja en su casa y por amenazarla. Lo llevaron preso y lo dejaron a disposición de Flagrancia. Sin embargo, a las horas la mujer se acercó a la comisaría y denunció que también la había abusado, por lo que la causa pasó a la Justicia ordinaria: recayó en el Primer Juzgado de Instrucción.
Una sanjuanina denunció a su pareja por abuso, lesiones y amenazas: ¿era todo mentira?
Como primera medida, detuvieron a Arredondo y lo dejaron en los calabozos de la Comisaría 17ª. Tras la detención, la Justicia comenzó a tomar medidas en la investigación. Una de ellas fue que la denunciante sea revisada por el médico legista, a lo que la mujer se opuso.
De esta manera, no pudieron constatar las lesiones propias del abuso y las lesiones provocadas por una golpiza para determinar la violencia de género. Ante esto, la defensa de Arredondo, a cargo de Filomena Noriega, solicitó la excarcelación de su cliente ya que no se había podido comprobar ninguno de los delitos mencionados. La Justicia dio lugar al pedido y el hombre quedó libre.
Según dijo Noriega, los hechos ocurrieron hace unas tres semanas. El hombre tenía una orden de alejamiento con respecto a su mujer. Sin embargo, ella lo habría llamado para pactar una reunión y hablar sobre la hija que tenían en común. Se reunieron, incluso tuvieron relaciones consentidas -afirmó la letrada-, luego discutieron y ahí llamó a la Policía. Al parecer, nunca hubo golpes ni amenazas, sostuvo la defensa.