La banda de encapuchados que aterroriza en zonas rurales apareció otra vez. En apenas tres horas cometió dos atracos contra familias de Chimbas y Santa Lucía, entre la noche de este lunes y la primera hora del martes. Como en los otros casos, golpearon a los hombres, amenazaron a todos con armas largas y cuchillos y robaron algunas pocas cosas.
Los encapuchados otra vez: en 3 horas asaltaron a dos familias de Chimbas y Santa Lucía
En la Policía están convencidos que son los mismos delincuentes que la semana pasada cometieron tres atracos contra familias en zonas rurales de San Martín, Chimbas y 25 de Mayo. Ahora volvieron a atacar, también con armas tipo escopeta, revólveres y cuchillos y con mucha violencia contra sus víctimas.
Uno de estos últimos asaltos se produjo pasadas las 22 dentro de la finca Leiva, en un callejón comunero próximo a calle Rodríguez, al Este de Oratorio, en El Mogote. Enrique Jofré, de 50 años, miraba televisión recostado sobre un sillón cuando escuchó que alguien lo dijo: “quédate quieto viejo, dame plata”. El hombre levantó la mirada y vio a un sujeto encapuchado que lo apuntaba con una escopeta. “Me dijo que no lo mirara y me metió un culatazo. Me tiraron al piso y me pegaron de vuelta. Ahi me dejaron boca abajo”, relató el obrero rural, que fue maniatado con cables por la banda de, al menos, cuatro delincuentes con armas de fuego y cuchillos.
Facundo Silva, su joven yerno, fue sorprendido a la salida del baño y también terminó golpeado y atado. La esposa de Jofré, sus dos hijas y sus dos nietas fueron llevadas a un rincón, donde las obligaron a mirar al piso y las cubrieron con unas sábanas para que no los miraran.
Los ladrones revisaron todos los muebles buscando dinero. “Dame la plata o te doy un tiro”, amenazó uno de asaltantes a Jofré, que sólo tenía 1.000 pesos y se los entregó. La banda escapó con 3 celulares, una llave Stilson, una tijera de podar y un machete grande.
Ese fue todo el botín que robaron de esa casa de Chimbas, pero los encapuchados siguieron con su raid delictivo. A las 23.30, los mismos delincuentes sorprendieron a los seis integrantes de otra familia en la avenida Benavidez, en Colonia Richet Zapata, Santa Lucía. Carlos Gordillo escuchó ruidos afuera de la casa, entonces salió y se topó con hombres encapuchados que portaban armas y hasta un machete.
El hombre corrió y cerró la puerta, pero los ladrones empezaron a empujar para entrar. La mujer de Gordillo, su suegra, una tía de 67 años y su hijo de 7 años estaban en la cocina comedor y gritaban desesperados. Todos hacían fuerza para evitar que abrieran la puerta. Fue hasta que uno de los asaltantes rompió la tela mosquitera y el vidrio de la ventana y metió el caño de la escopeta. “Soltá la puerta, que te bajo…”, sentenció. Gordillo no tuvo otra opción que dejarlos pasar.
Los delincuentes lo golpearon hasta tirarlo al piso y le pegaron algunas patadas. Lo mismo sufrió su cuñado, de 45 años, que salió de una habitación y fue reducido por la banda. A las tres mujeres y al chico no los lastimaron. Sólo les ordenaron que agacharan las cabezas y luego le pusieron una sábana arriba de ellos. Los delincuentes luego reunieron a toda la familia en una habitación y los encerraron. De esa casa sustrajeron 5 celulares, una Tablet, las llaves de un auto y 20.000 pesos en efectivo.