A dos meses y dos días del brutal crimen del iglesiano Rubén Quiroga, ocurrido el último 26 de mayo, los detenidos por el hecho que ya declararon frente al juez que investiga al caso siguen con las acusaciones cruzadas. Uno de ellos, Luis Alfredo Montaño, fue enviado al Penal de Chimbas mientras que la otra sospechada por el homicidio doblemente agravado, Glenda Aciar, permanece tras las rejas en la Comisaría 28º.
Crimen del iglesiano: sigue la guerra de acusaciones entre los detenidos
En ese contexto, la defensa de la mujer sindicada como la amante de la víctima fatal -que adelantó que solicitarán una pericia psicológica para que quede demostrada la violencia de género que Montaño ejercía sobre Aciar- volvió a apuntar contra el hombre acusado por la autoría del asesinato, luego de que éste cargara las tintas sobre la joven y la culpara del crimen en su exposición en sede judicial.
"Imaginábamos que iba a decir eso, que iba a ir contra ella. Sabemos de la peligrosidad de esa persona que planeó la eliminación de otra. Si pensó en cómo matar a alguien, cómo no va a pensar en culparla", indicó el abogado Juan Fonzalida, al mismo tiempo que aseveró: "El relato de Montaño no es claro, se contradice". Previamente, la defensa lo había calificado como un sádico que mató por celos.
Según manifestaron fuentes policiales, el sujeto de 32 años se mostró compungido tras declarar ante el juez Javier Alonso, titular de la Segunda Circunscripción Judicial. Dijeron que salió llorando y que pidió hablar con su pareja. Para Fonzalida, esto no es más que una artimaña para encontrarse con Aciar y así continuar con su dominación. "A ella le dijo que la iba a matar y que, si no podía hacerlo, le iba a hacer la vida un infierno", aseguró.
Fonzalida manifestó que Montaño sigue ejerciendo violencia sobre la muchacha de 23 años: "Me pregunto, para qué quiere verla si la culpa de todo. Lo único que pretende es volver a controlarla, tener la situación bajo control como lo hizo a la distancia, como cuando estaba en la mina".
Acorde lo expresó el letrado, Aciar le sigue teniendo miedo a su marido por lo que le pueda suceder. "Mi clienta necesita la contención psicológica por todo lo que vivió. Por lo pronto vamos a pedir la pericia de un profesional, no sólo para que se elabore el perfil psicológico de ella sino de él. Es perverso y eso puede quedar en evidencia", cerró.