Un muchacho de 21 años, de apellido Casivar, fue detenido en pleno microcentro luego de que su novia gritara que la estaba forcejeando y maltratando. Un vecino del lugar escuchó los gritos de la joven y decidió comunicarse con el 911. Lo llevaron detenido a la Comisaría Cuarta y luego, por la proximidad de su domicilio, fue trasladado hacia los calabozos de la Comisaría Sexta.
Le puso una perimetral a su ex, le llamó para juntarse en el centro sanjuanino y lo volvió a denunciar
Según fuentes policiales, Casivar ya tenía una orden de alejamiento impuesta por su expareja. Sin embargo, el viernes último la mujer le llamó para volver a reunirse y tratar de recomponer las cosas. Le ofreció juntarse en las cercanías del Centro Cívico. Finalmente, se terminaron viendo en el Teatro del Bicentenario.
Luego de una charla, al parecer habrían discutido y la mujer -presunta víctima- comenzó a los gritos pidiendo auxilio ya que aparentemente Casivar la estaba agrediendo. Un hombre escuchó esos gritos y llamó a la Policía. Lo llevaron detenido y, entre sus antecedentes, saltó que tenía una orden de restricción impuesta por esa joven.
Por ello, el muchacho quedó detenido a disposición del Quinto Juzgado Correccional, a cargo del juez Federico Rodriguez, por el delito de desobediencia judicial por no respetar la perimetral. La defensa de Casivar, a cargo de Filomena Noriega, solicitó que se lo llame a indagatoria, el magistrado dio el visto bueno al pedido y el acusado se presentará el miércoles próximo ante el juez. Noriega, también, presentó la excarcelación y, en la audiencia, se la responderán.