Cerca de las 4 de la mañana de este viernes, un confuso episodio tuvo lugar en el interior de una vivienda de Rivadavia en el que una pareja terminó gravemente herida y por el momento luchan por su vida, internados en el Hospital Rawson. Pese al delicado estado ambos, familiares de la mujer aseguran que se trató de un intento de femicidio y que en un acto desesperado se auto lesionó para no ser descubierto.
Tiempo de San Juan llegó hasta el lugar de los hechos y dialogó con un allegado a la escena que se produjo durante la madrugada, quien aseveró que Juan José Pelayes agredió con un cuchillo de su propiedad a Patricia Alejandra Garramuño mientras dormía. Es que los heridos no estaban solos en el domicilio, sino con las tres hijas menores de la mujer, quienes auxiliaron a su madre de inmediato y pidieron ayuda a los vecinos.
Acorde a los testimonios, previo al presunto ataque no se oyó ninguna discusión que hiciera imaginar una disputa física con un arma blanca por lo que sostienen que hubo una agresión sorpresiva y hasta planificada. Un dato clave, según indicó el familiar de Garramuño, es el que aportó una de las hijas que supuestamente vio cómo su madre ensangrentada pedía socorro mientras intentaba escapar de su habitación, pero fue interceptada por Pelayes y llevada al interior del cuarto nuevamente.
"La nena dice que él tenía manchas de sangre pero se podía mover y hasta tenía fuerza porque la arrastró para adentro de la habitación, cuando ella salió como pudo, gateando, para pedir ayuda", sostuvo el cuñado de la presunta víctima.
Jubilado, el sujeto de 67 años es descripto por el entorno de la mujer como una persona controladora, celosa y posesiva que, alrededor de un mes, se había mudado al domicilio de calle Reconquista para comenzar a convivir con su pareja. "Llevan juntos hace un años más o menos y, si bien nunca antes protagonizaron un hecho de estas características, ya se sabía qué clase de persona era él. Hasta a las niñas que no son sus hijas las controlaba de forma enfermiza", indicó el familiar.
Durante las horas anteriores a los hechos, cuentan que el hombre de edad avanzada -que no tiene ninguna ocupación- se había marchado del hogar y recién había regresado sobre las 20. En lo que siguió, no se escucharon peleas ni situaciones de tensión, al menos que pudieran atender los vecinos.
Cuando todo ocurrió, la mayor de las hijas de la mujer estaba despierta y se hallaba en el fondo de la casa junto a su novio. A ellos acudió la hermana menor para avisarles lo que había visto y estos de inmediato llamaron al 911 y solicitaron apoyo a los familiares que viven en las cercanías. Al ingresar al cuarto, los encontraron en el piso y llenos de sangre. "Creí que estaba muerta", confesaron desde el entorno.
Convencidos de que hubo una planificación, los familiares de la mujer dijeron que la navaja que se halló en la escena es de Pelayes, quien hace unos días atrás la llevó a afilar.
Sin poder acercarse hasta el nosocomio por la cuarentena, la familia está pendiente al teléfono por cualquier novedad. Hasta el momento se sabe que el cuadro es complejo y los dos están al borde de la muerte, mientras son intervenidos en el quirófano.