Un jachallero que purgó condena por violar a su propia hermana, recibió este jueves otro castigo. Ahora por ultrajar sexualmente en dos oportunidades a la hija de su mujer, cuando esta niña tenía 5 años. El hecho ocurrió en 2017. El juez Benedicto Correa, de la Sala II de la Cámara en lo Penal y Correccional, lo condenó a 10 años de prisión.
Tenía una condena por violar a la hermana y ahora lo castigan por abusar de la hija de su mujer
El hombre tiene 39 años y es un albañil y jornalero de Jáchal que fue sometido a juicio oral por los delitos de abuso sexual simple y abuso sexual con acceso carnal, agravado por su condición de guardador. Este mismo sujeto ya cargaba con una condena anterior. En 2010 fue sentenciado a 7 años de cárcel por haber abusado de su propia hermana, en Jáchal, revelaron fuentes judiciales.
Los hechos por el cual fue juzgado en esta última ocasión, sucedieron entre el 28 y 30 de julio de 2017 en un domicilio de la ciudad norteña. La niña, que tenía 5 años en ese entonces, vivía con su abuela y de vez en cuando visitaba la casa de su madre, quien convivía con el ahora condenado. Fue en esos días en los que ella se quedó en el domicilio de su mamá cuando, supuestamente, fue sometida por este sujeto. Una vez fueron solo tocamientos, explicaron. Pero otro día los abusos llegaron al extremo que hubo acceso carnal, indicaron las fuentes. La abuela se enteró de esto luego de que la niña regresó a su casa. Fue por eso que la mujer mayor denunció a su yerno, más por el mal antecedente que tenía.
En el juicio intervino el fiscal Daniel Galvani, para quien quedó demostrado que los abusos existieron. Para la defensa, no se comprobó que haya existido un abuso con acceso carnal. Además, pidió que declaren nulos los testimonios tomados en Cámara Gesell en razón de que tanto la niña como un primo fueron llevados dos veces a declarar y no dijeron nada, expresaron fuentes del caso. De todas formas, la base de la acusación fueron los informes psicológicos.
Con la acusación inicial, el acusado podría haber recibido una pena de 8 a 20 años de cárcel. Sin embargo, no se pudo probar el agravante. Esto es la condición de guardador. Es que la niña no vivía con el hombre cuando supuestamente ocurrieron los abusos. Esto explica, en cierta forma, que el juez Benedicto Correa castigara con 10 años de prisión al jornalero. Los fundamentos se conocerán la otra semana y, por lo tanto, la sentencia no está firma. La defensa ya hizo reserva para apelar el fallo.