Se trata de Exequiel Contrera, el hombre acusado de violar y asesinar a su propio hijo, Exequiel Matías Nahuel Cuello, el pasado lunes 9 de diciembre. El hombre se encuentra detenido en el Servicio Penitenciario Provincial luego de que se presentara ante el juez Guillermo Adárvez, del Tercer Juzgado de Instrucción, y se abstuviera de declarar.
¿Quién es el sujeto acusado de violar y matar a su propio hijo en Chimbas?
Exequiel Cuello, de 4 años, falleció durante la madrugada de este jueves, luego de permanecer 43 días internado en Terapia Intensiva del hospital Rawson, en estado vegetativo. Fue un paro cardiorespiratorio lo que llevó a la muerte del chiquito. Debido a esto, cambia la calificación de la caratura: de lesiones graves pasó a homicidio agravado por el vínculo en concurso real con abuso sexual agravado por la condición de guardia del menor. Desde la querella, a cargo de Filomena Noriega, pedirán la pena máxima: perpetua.
Según se pudo saber, Contrera en un principio no habría reconocido al menor y estuvo viviendo dos años en una provincia del sur de Argentina. Al volver, reconoció al chiquito como hijo propio y volvió a convivir con la madre. En esta segunda oportunidad, tuvieron una hija.
Desde el entorno familiar afirmaron que el pequeño fallecido sentía rechazo con su padre. Al principio, pensaban que era porque el nene estaba celoso de su hermana menor. Sin embargo, tras este hecho, comenzaron a sospechar de que Contrera podría haber abusado en reiteradas ocasiones de su hijo.
¿Cuál es la versión que sostiene la madre? La mujer sostiene que en la mañana de ese 9 de diciembre se fue con sus otros hijos hacia un centro de salud para que atendieran a uno de ellos. No fue con Exequiel porque se quería quedar a dormir. Entonces, le dijo al padre que se hiciera cargo hasta que regresara.
Cuando volvió, lo vio que seguía acostado y se puso a hacer el almuerzo. Quiso levantarlo para comer pero el pequeño no reaccionaba. El padre ya se había ido a trabajar. La mujer le pidió ayuda a su papá y lo llevaron de urgencia hacia el hospital Rawson. Allí, el médico que lo atendió le dijo que tenía signos de abuso y de samarreos y le preguntó quién había estado en las últimas horas con el nene. Le respondió que el padre estuvo con él.
Cuando regresó de trabajar, el acusado contó que lo había querido meter a bañar y que se le había caído de sus brazos. Sin embargo, dijo que lo levantó, lo bañó y lo volvió a acostar. Esta versión les pareció sospechosa a los médicos ya que no sólo tenías signos de abuso, sino también de haber sido samarreado fuertemente, distinto a un golpe por una caída. Los profesionales afirmaron que producto de esos "samarreos", el cerebro del pequeño golpeó con su cabeza y le provocó el estado vegetativo.