En la madrugada del pasado sábado Ricardo “Piri” Gómez volvió a ser noticia. Se trata del sujeto que en 2005 estando ebrio atropelló y mató con su moto Romina Chirino (16) cuando intentaba tocarle la cola a la salida de un boliche. Esta vez volvió a embestir a otra persona, en pleno centro de Media Agua. En esta oportunidad el hecho sucedió en la madrugada del pasado sábado en calle José Ares antes de llegar a Uruguay. Según afirmaron dos jóvenes que fueron testigos del hecho, Luis Quiroga (45) venía caminado por Ares cuando este sujeto lo embistió con un Volkswagen Polo de color azul. Luego se dio a la fuga dejando a la víctima en grave estado. Las testigos dieron aviso a la policía y a la ambulancia.
Hace 11 años atropelló y mató a una joven estando ebrio, ahora embistió a otra persona y se fugó
Según afirmó la familia de Quiroga, al hombre le diagnosticaron un severo politraumatismo con golpes complicados en la cabeza y cortes en la espalda y las piernas. Y si bien ya se encuentra dado de alta, la indignación por parte de vecinos y familiares de Chirino no tardo en gestarse, al darse cuenta que el mimo sujeto que fue noticia a nivel nacional en 2005 vuelve a estar envuelto en la polémica.
Luego de que lo atropelló y se fugó, Gómez se presentó en la comisaria 6ta de Sarmiento con el parabrisas de su vehículo destrozado por el impacto. Fue llevado a la Central de policía para realizarle el examen de dosaje y quedó en libertad. El hombre que atropelló “Piri” Gómez en esta oportunidad es un trabajador rural que enviudo y se encarga de la crianza de 5 hijos en Media Agua. " A mi la bronca que más me da es que dejó a mi hermano tirado, yo hice la denuncia pero todo quedó en la nada porque el "Piri" está en libertad" sostuvo Cristián Quiroga, hermano del hombre atropellado el pasado sábado.
Ante estos hechos desde la familia chirino expresaron que “es una mezcla de dolor, de rabia de indignación, no se puede creer tanta impunidad, tanta porquería, este hombre es una lacra, se burla de la gente de nuestra familia, esta lacra tendría que estar preso, a mi hija la mató, este hombre se ha salvado pero podría haber sido otra víctima” sostuvo Clara Quiroga la madre de la joven fallecida en 2005. Y agregó que “esto es revivir todo el dolor. Queremos que se haga saber y que se haga justicia, porque mañana será otra víctima más” sostuvo a Tiempo de San Juan.
El fallo en el caso Chirino
En 2006, el juez en lo correccional Enrique de la Torre condenó a Ricardo “Piri” Gómez a tres años de prisión en suspenso y cinco de inhabilitación para conducir, dejando de lado el presunto abuso sexual seguido de muerte (la acusación era que había acercado el vehículo en marcha a la joven para tocarla), un delito que el abogado de Chirino pretendía se investigara, como corresponde, en otro tribunal por ser más grave, y sólo lo condenó por un accidente de tránsito común.
El acusado declaró que salió del boliche rumbo al oeste por la calle Barboza para reunirse con unos amigos en la ruta 40. Y que el accidente se produjo porque en el lugar “no se veían ni las manos” y con la luz de la moto vio a la jovencita cuando la tuvo encima. Según el pizzero, Romina iba por la calle y se metió aún más al asfalto para evitar un montículo de tierra producido por la raíz de un árbol y ahí la agarró con el pedalín de la moto. Gómez negó que hubiese querido tocarle la cola. La hipótesis de que el pizzero habría perdido el equilibrio al golpear las nalgas de la chica surgió de la declaración de uno de los testigos, Miguel Angel Saavedra, quien caminaba delante de los dos hermanos en el momento del accidente: este vecino afirmó que un grupo de diez mendocinos que venían detrás de los Chirino le contó luego que vieron cuando el hombre golpeaba el glúteo de la chica y la atropellaba. Esos mendocinos nunca fueron citados a declarar durante la instrucción de la causa. No era difícil ubicarlos. De probarse que ocurrió el golpe en la cola, hubiera cambiado la carátula: de homicidio culposo, con penas de hasta 3 años de prisión, podría haber sido homicidio preterintencional, porque si una persona va en moto y tira un manotazo, sabe que algún daño va a causar. Pero no se ha tenido en cuenta la pretensión de tocar la cola.