No solo es el engaño lo que más indignó, lo que más bronca dio es que jugaba con la necesidad de la gente por conseguir trabajo. Es que el sujeto se presentaba como gestor o nexo de una empresa minera que ofrecía sus influencias poder ubicarlos en la firma, con la condición de que le dieran el curriculum y le pagaran una suma de dinero para los exámenes.
Apresan a presunto estafador que ofrecía trabajo a desocupados y les sacaba plata
La mentira cayó tarde o temprano y eso ocurrió este miércoles al mediodía, cuando los policías de la Motorizada Nº2 y los investigadores de Defraudaciones y Estafas detuvieron al presunto embaucador, un ullunero llamado Sergio Ortiz, de 34 años. El sujeto no era representante ni “nexo” de ninguna empresa y no le conocen profesión, según pudieron comprobar los policías, de modo que lo trasladaron a los calabozos de la Central de Policía imputado del presunto delito de estafa.
La pista detrás de este presunto embaucador surgió el martes cuando se presentó en una vivienda de la manzana 13 del barrio La Estación, en Rawson, y entabló conversación con el dueño de casa, a quien le propuso la posibilidad de trabajar en una empresa minera. Según las versiones, le comentó que era el “nexo” de esa firma, que se encargaba de preparar la documentación de los postulantes y podía facilitarle el ingreso a la empresa. Para ello pedía el curriculum y 1.000 pesos por los exámenes psicofísicos, señalaron. También le aclaró que no quería el dinero en ese momento, que mejor se lo entregara este miércoles. Para ello lo citó en el centro y después se marchó.
Al dueño de casa le resultó interesante la propuesta, pues no tenía trabajo, pero también despertó cierta sospecha que el hombre, que decía trabajar para una empresa minera, anduviera haciendo ese ofrecimiento casa por casa y se movilizara en una moto Motomel 110cc. Entonces empezó a desconfiar y concurrió a la Motorizada Nº 2 para contarle a los uniformados sobre la extraña visita. Los policías le dijeron que les avisara si volvía a aparecer.
Este miércoles al mediodía, el misterioso sujeto se presentó de nueva en esa vivienda del barrio La Estación. El dueño de casa no estaba, pero sí su hija, que llamó a la Policía. A los minutos llegaron los efectivos de la Motorizada Nº 2 y de Defraudaciones y Estafas, que entrevistaron al sospechoso. Este no supo qué decir, no tenía credencial ni identificación de empresa alguna, explicaron. En ese momento arribaron al lugar otras personas, entre ellas cinco vecinos que contaron que este sujeto les había sacado 1.000 pesos con el mismo cuento.
Por ahora hay cinco denuncias en la sección Defraudaciones y Estafas, pero no descartan que surjan más damnificados. El causa será investigada por el juez Martín Heredia Zaldo, del Cuarto Juzgado de Instrucción.