ver más

martes 7 de abril de 2026

Caso Florencio Chávez

Un año de intrigas en torno al asesinato del financista

Apareció con un disparo en la cabeza y le faltaba un maletín con más de dos millones de pesos. Surgieron distintas hipótesis pero hasta la fecha la Policía y el juez de la causa no le encuentran la vuelta al caso.
Por Redacción Tiempo de San Juan

A un año del asesinato del financista Florencio Chávez, las intrigas y la incertidumbre en torno al caso siguen casi intactas. La única hipótesis que continúa en pie es la de un crimen bien planeado y con el objetivo de robarle los más de dos millones de pesos que llevaba en un maletín, pero la realidad contrasta con los resultados de la investigación. Hasta la fecha no hay detenidos y todo está como desde el principio.

En la Policía afirman que los investigadores de Homicidios de la Brigada y el juez Guillermo Adárvez -que tiene a su cargo el caso- cuentan con una línea investigativa y están trabajando herméticamente, pero poco se sabe de los avances en la causa. Por el contrario, lo que se conoce es cómo se fueron empantando una a una las hipótesis que surgieron desde el 23 de junio del año pasado, fecha en que encontraron asesinado a Florencio Miguel Chávez dentro de su auto Volkswagen Bora en la calle Roque Sáenz Peña, casi Landa, en Santa Lucía.

En base a la autopsia, se llegó a la conclusión que lo mataron el viernes 22 de junio pasadas las 13. Si bien se dijo que tenía un hematoma en la mejilla izquierda y un supuesto golpe en el cuello, no aparentaba haber mantenido una pelea o que se haya resistido al ataque. El tiro detrás de la oreja derecha confirmó que le dispararon de cerca con un revólver calibre 22. Ahí surgió otras suposiciones, que el atacante estaba dentro del vehículo y quizás era un conocido.

Al revisar el coche descubrieron que en el baúl había un millón de pesos, pero igual faltaban pertenencias a la víctima: su celular, la máquina de contar dinero que llevaba en el auto  y un maletín con más de dos millones de pesos, según establecieron los investigadores. Es que el hombre de 41 años era un financista, un vallisto que manejaba una especie de “cueva móvil” y hacía transacciones de préstamo o cambio de divisas extranjeras arriba de ese coche. Sus clientes eran empresarios, funcionario y gente de confianza, explicaron.

Eso instaló la primera hipótesis: la del robo. Pero también empezaron a mirar la vida privada de Chávez. Es que llevaba una vida agitada. Estaba separado, pero vivía con su ex mujer y sus dos hijos bajo el mismo techo y supuestamente tenía amantes ocasionales. Entonces surgió la otra hipótesis, la del posible crimen por venganza de una mujer.

A partir de esto último apuntaron una mujer que salió con Chávez por mucho tiempo y le debía dinero. Hasta le tomaron declaración a esa persona y le secuestraron su celular para averiguar si había mantenido contactos con la víctima en sus últimos momentos de vida, pero no saltó ninguna pista concreta y poco a poco esa línea investigativa se vino abajo porque tampoco aparecieron otras mujeres de quién sospechar.

Fue así que los investigadores se centraron en el móvil del robo, con la presunción de que hubo una “entregada”. Chávez no hacía negocio con cualquiera, solo con conocidos, dijeron para sostener esa teoría. Evidentemente ese viernes al mediodía iba a hacer una transacción. Un rato antes había buscado la máquina de contar dinero en su casa en Capital y le dijo a su ex mujer que ya volvía. Esa fue la última vez que lo vieron con vida, dado que al otro día, el sábado 23 de junio, fue hallado asesinado en su auto en Santa Lucía.

Lo cierto es que siguiendo esa línea, los policías investigaron a sus clientes y conocidos, pero todo fue en vano. También pidieron informe a la empresa de telefonía para conocer las últimas comunicaciones que tuvo con su celular y nada. Lo que explican es que entrevistaron a las personas que se contactaron con Chávez, pero ninguno quedó en la mira. De un lado y del otro, los investigadores entraron a navegar en un mar de dudas y pocas certezas, tanto que los meses transcurrieron y hoy el crimen del financista Florencio Chávez está rodeado de misterio y sin resolución.

Temas
Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar