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miércoles 8 de abril de 2026

Femicidio en Ullum

Las pruebas que comprometen al ex de Leila: la marca en el rostro y el arma homicida

Esteban Pacheco se presentó ante el juez Guillermo Adárvez en Tribunales pero se abstuvo a declarar.
Por Redacción Tiempo de San Juan

El jueves de esta semana, el principal sospechoso del crimen de Liela Rodríguez, la joven madre que fue hallada asesinada en un callejón en Ullum a pocos metros de su barrio, se presentó por primera vez en Tribunales y ante el juez que instruye en la causa, Guillermo Adárvez, se abstuvo a declarar en su indagatoria por consejo de su abogado defensor. 

Es que la estrategia del letrado corresponde a tener mayor información sobre la causa, pues además de ser notificado el delito por el que se lo investiga la defensa se puso en conocimiento de todas las pruebas que existen en su contra. Dos de ellas resultan importantes, ya que para los resultados de otras hay que esperar.

El primer indicio que puso en alerta a los investigadores fue que tras detener al padre de la hija de Leila notaron que en su rostro tenía marcas a la altura de la mandíbula. La presunción que ganó terreno, al instante, fue la de signos de defensión ante un eventual ataque. Es decir que se sospechaba que fueran rasguños, en un principio. 

Sin embargo, las pericias arrojaron otro resultado: las marcas que detectaron se habrían originado después de que se lijara la cara. Ahora bien, el motivo se desconoce pero todo indicaría que serían para tapar ese signo de defensión que presumió desde el minuto uno.

La segunda prueba que encendió las alarmas fue el arma blanca encontrada en el allanamiento en el domicilio de Pacheco. En el procedimiento dieron con un elemento cortante de características similares al que usaron para matar a la joven: de corto tamaño (dada la profundidad de la herida en el cuerpo), con filo de un solo lado, sin mango, igual a una cortapluma.

Por todo ello y por las coincidencias, se presume que lo hallado se trata del arma homicida y los peritajes a la misma terminarán por confirmarlo o desestimar la hipótesis. 

Las otras dos pistas que serán claves esperan su respuesta tras las pericias. La más sobresaliente tiene relación con la vestimenta del acusado incautada en la que se descubrieron manchas de sangre. A las zapatillas con rastros se le realizaron pruebas para confirmar si se trata del ADN de Leila. 

Al día siguiente de haber sido detenido, el ex jugador de fútbol de San Lorenzo de Ullum habría confesado ser el homicida dentro del calabozo pero esto como no lo hizo frente al juez del Tercer Juzgado de Instrucción no tuvo validez alguna. 

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