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miércoles 8 de abril de 2026

Tres factores dispararon los cambios en masa del Penal: drogas, requisas y muerte

Fueron la gota que rebalsó el vaso de una situación interna que venía complicada. Los datos que hicieron sonar las alarmas.
Por Redacción Tiempo de San Juan

En marzo, el juez federal Leopoldo Rago Gallo dijo en Tiempo de San Juan que el interno Víctor Camargo es quien maneja la mayoría de los grandes casos de droga en San Juan. Lo repitió hace pocas semanas en Diario de Cuyo, en el mismo sentido.

Los datos surgieron de las escuchas ordenadas por el juzgado en innumerables causas por estupefacientes. Generalmente, por sustancias traídas desde Mendoza y monitoreadas por Camargo desde el Penal.

En el gobierno lo saben desde hace meses y venían siguiendo la situación con especial atención. Y fue ese uno de los disparadores que lo movilizaron a disponer la inédita medida de descabezar prácticamente toda la jefatura el Penal de Chimbas, además de una importante cantidad de penitenciarios cuyo alcance aún no termina de ser definido.

Pero no fue la única. Las fuentes oficiales confirmaron a Tiempo de San Juan que se trata de una medida delicada y que no descartan que tenga consecuencias en la convivencia interna entre los internos, ni en su relación con la autoridad.

Desde la designación de Javier Figuerola en octubre del año pasado como director del Penal, los datos que vienen llegando al gobierno de la situación interna no son buenos. Al contrario, una fuente oficial comentó que la información que fue recogiendo en nuevo funcionario era “peor de lo que pensábamos”.

Pero en las altas esferas de decisión esperaban tomar una resolución tan importante como la que se dispuso este miércoles una vez que estuviera mejorada la infraestructura en marcha: no sólo el nuevo Penal de Matagusanos, sino los tres nuevos pabellones en Chimbas, que permitirán alojar a unos 210 internos más.

El disparador fue una requisa sorpresa ordenada este fin de semana en el pabellón donde está alojado justamente Camargo, el número 4 del sector 4. Sus resultados fueron alarmantes, porque no es posible comprender cómo ingresaron a ese sector la cantidad de celulares secuestrados en el operativo repentino, además de algo de droga y facas. Ninguno, dijeron las fuentes, en poder de Camargo, pero mucho en el entorno del conocido narco.

No caben dudas de que el ingreso de esos elementos sólo pudo ser posible con la contribución de los guardias, por eso la movida tuvo tanto impacto en miembros del Servicio Penitenciario. Hay videos y escuchas que comprometen a muchos de ellos, como otros casos llamativos que se conocieron: el último fue la detención de 3 uniformados por ingresar con ravioles de cocaína al Penal.

El otro caso que encendió las alarmas en los últimos días fue el asesinato de José Luis Alé en el pabellón 5 del complicado sector 4. Es el sobrino de la “Chancha” Alé, célebre por la desaparición de Marita Verón. Alé apareció muerto en su celda, y la autopsia reveló que fue ahorcado, descartando un suicidio. Se trataba de un reo por homicidio que habría tenido problemas “de convivencia” con la población carcelaria. José Alé, su padre, les mandó un mensaje a los homicidas de su hijo: “ya me conocen, no tengo nada que perder”.

No son los únicos casos de incidentes llamativos en las últimas semanas, ni los únicos presos sobre los que está puesta la lupa. En esa lista figura también Roque Escudero, alojado en el pabellón 1 del sector 4, o los miembros de los Kapanga.

La estructura del penal de Chimbas es otro factor que agrega complejidad: hay 1.500 internos en un espacio destinado a sólo 600. Son 4 sectores: mujeres (el más chico), detenidos por abuso sexual, homicidas y casos provinciales, presos a disposición de la justicia federal y de lesa humanidad. Con entre 2 y 5 pabellones cada uno, y con una estructura de jerarquías internas propias de las cárceles. Desde hace años, décadas, que se encuentra superpoblado. Y por esa razón el gobierno está presuroso para terminar la infraestructura destinada a mejorar la situación.

Además del nuevo Penal en Matagusanos –en fase de licitación- hay tres pabellones nuevos en construcción, que proveerán alrededor de 210 lugares más y serán entregados entre diciembre y febrero próximo. Hay además un programa llamado casa por cárcel destinado a detenidos que comienzan con salidas transitorias, que dará lugar a otros 150 internos.

A medida que se vayan incorporando, se irá descomprimiendo la situación, aunque se sabe que hará falta esperar hasta el nuevo penal para tener la situación descomprimida del todo. Las fuentes oficiales señalan que se tomarán las próximas semanas para conocer cómo reacciona tanto la población carcelaria como la seguridad del penal a esta fuerte medida.

Nadie descarta que se produzcan movidas de reacción, tanto en uno como en otro sector. Dicen lo siguiente por lo bajo: “no hemos tenido últimamente ni motines ni rehenes, cosas que suelen ocurrir en los correccionales, pero sabemos que eso en parte ocurría porque había fuertes concesiones de muchos guardias”.

Se trata de una decisión fuerte, que el gobierno venía monitoreando hasta ahora, en que consideró que era el momento de tomarla. Pudo ser después, fue esta semana. Seguirán al tanto ante eventuales repercusiones, con un argumento fuerte. “Puede haber reacciones, también es bueno que todos vean que estamos firmes”.

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