Mientras esperan que el resultado de la autopsia aporte datos a la investigación sobre el salvaje crimen de la mujer descuartizada, la causa parece empantanarse por otro lado. Es que los investigadores chocan con dos importantes dificultades para poder identificar a la víctima: hasta el lunes a la noche, nadie se presentaba en la Policía a preguntar por ese cadáver o a reclamar por el extravío de una mujer, y tampoco surgían datos sobre alguna chica desaparecida en los últimos días.
Sin nadie que la reclame y sin denuncias de desaparecidas, se complica la investigación
Si ya era complicada la tarea de identificación del cadáver a partir de la ausencia de los brazos y el rostro por la terrible faena de descuartizamiento de los miembros superiores, el escalpe de la cabellera y el desollamiento de la piel de la cara; el trabajo policial parece entorpecerse más al no haber siquiera una mínima sospecha de quién puede ser esa mujer de aproximadamente 30 años.
Es que los pesquisas guardaban esperanzas que, con el transcurso del día y con la trascendencia pública del caso, la pista podía surgir por parte de alguna persona que se acercara a la Policía a preguntar por su hermana, madre o pariente desaparecida entre el viernes y el sábado ( días entre los que se habría producido el crimen). Pero esto no ocurrió, es decir nadie se presentó a reclamar o a consultar al menos por curiosidad por ese cadáver.
La otra posibilidad era que, en base a los registros de denuncias por desapariciones, saltara el dato de alguna mujer extraviada en los últimos días y con ciertas características físicas similares al cuerpo hallado el domingo. Aunque parezca increíble, los policías constataron que de acuerdo a los informes, en la actualidad, no hay mujeres que permanezcan desaparecidas o extraviadas.
Es decir que, sin tener con quién comparar las características corporales, las piezas dentarias o las muestras genéticas tomadas del cadáver, no se puede encarar la tarea de identificación de la víctima. Lo mismo pasa con el reconocimiento de la calza, la remera y las zapatillas negras que llevaba la víctima.
Si bien los investigadores siguen preguntando o haciendo averiguaciones entre los vecindarios de esa zona de Chimbas, también pidieron informes de mujeres desaparecidas en otras provincias ya que no pueden descartar que la fallecida sea foránea.