Este miércoles la jueza Mónica Lucero impuso una dura pena contra Eduardo Francisco Calvo, el hombre que atropelló y mató a Sabrina Romano Perruzi, una joven mujer policía, cuando manejaba borracho. El hombre pasará 4 años preso, además de que será inhabilitado por 10 años para sentarse al volante.
Histórica condena por atropellar y matar borracho: va preso
Es el primer fallo en San Juan con los agravantes del homicidio culposo que rigen desde enero último, donde el mínimo de la pena se elevó a 3 años de prision. Como el fallo aún no está firme, Calvo sigue excarcelado.
Emoción. Así vivió su mamá el veredicto.
Luego de que la defensa pidiera tres años en suspenso y la fiscal Claudia Salica solicitara cinco años para el imputado, la magistrado tomó la decisión de condenar por cuatro años de prisión efectiva e inhabilitar a Calvo, que trabajaba como chofer de un camión repartidor,para conducir durante diez años.
La condena resulta histórica para la justicia sanjuanina, ya que es la máxima condena para este tipo de homicidios en la provincia. En los antecedentes está el caso Archerito, en el cual se falló 3 años y 8 meses para el autor.
La pena máxima para este tipo de delitos, provista por el código penal, es de 6 años y era la sentencia que pedía la familia de la víctima fatal, días antes de conocer el veredicto.
A pesar de ello, los familiares que solicitaban una "condena ejemplar" se mostraron satisfechos al igual que su abogada Yanina González. "Hay que esperar que quede firme, todavía no hay noticias si la defensa apelará el fallo", dijo la letrada.
Abrazos. El consuelo de la familia tras el histórico fallo.
Una vez más, aprovecharon la oportunidad para señalar el trabajo del Ministerio de Público de la provincia por la rapidez y la solvencia en cómo encaró el caso.
El único atenuante en el caso, pese a la culpabilidad comprobada en cada una de las pruebas por parte de Calvo, era que no presentaba ningún antecedente, por lo que hacía prever una condena inferior a la máxima.
El 27 de abril de 2017, Romano (23), de profesión policía, fue embestida por el vehículo que manejaba Calvo y, al cabo de unas horas, producto de las heridas, no resistió y falleció. El conductor tenía cerca de 2,8% de alcohol en sangre, cuando el permitido para circular es de 0,5%.