En diciembre de 2015, Francisco Sirerol sufrió la entradera de tres delincuentes encapuchados quienes comenzaron a agredirlo con golpes de puño y hasta con un caño de PVC. Luego de ello, los ladrones se hicieron con un gran botín que incluía una importante suma de dinero, herramientas varias y pelotas de fútbol. El anciano decidió radicar la denuncia en la Comisaría 34ª.
El anciano maniatado y asaltado en La Bebida ya había sufrido otro salvaje robo
Con la denuncia hecha, y tras una investigación policial, los efectivos de la 34ª fueron a allanar dos viviendas del Lote Nº 3, en Rivadavia. En ambos hogares encontraron a los autores del hecho: dos mayores de apellido Ríos y Olmos, y un menor de edad. Además, lograron dar con las pertenencias que le habían robado a Sirerol, exceptuando el dinero.
Dos años y medio después, este miércoles último, el anciano volvió a ser noticia por otro hecho delictivo de similares características. Esta vez, fue un solo delincuente, menor de edad, el cual, previo a asaltarlo, había ido hasta el hogar de Sirerol a pedirle trabajo, teniendo una respuesta negativa por parte del abuelo.
Luego de unos minutos, el menor delincuente volvió a la casa pero ya con otras intenciones. Francisco estaba afuera de su casa cuando el maleante lo sorprendió con un cuchillo, carnicero, lo tiró al pisó y le ató sus manos. Después de eso, el malviviente aprovechó para realizar su accionar con mayor tranquilidad: le sacó los $5.000 que tenía en uno de sus bolsillos, de ahí fue hasta el dormitorio y se llevó un televisor y un celular. Cargó todo en la camioneta de la víctima y huyó.
El delincuente abandonó la camioneta en un barrio colindante y corrió con las pertenencias hacia el barrio Nuevo Cuyo. Nuevamente Sirerol radicó la denuncia en la Comisaría 34ª pero aún no logran dar con el ladrón que tendría unos 16 años y un importante prontuario a pesar de su condición de menor.