Este viernes Martín Leónidas Herrera asistió a la primera audiencia del juicio en el que se lo señala como autor de un abuso sexual contra una joven en un boliche. El hombre, de 33 años, se abstuvo de declarar cuando tuvo la oportunidad y la Sala Primera pidió un cuarto intermedio hasta el próximo miércoles.
El acusado de violar a una chica en un boliche se negó a declarar
Quien sí habló ante los jueces fue la víctima, quien volvió a relatar todo el hecho y dijo que vio a Herrera consumir sustancias prohibidas, aunque no pudo afirmar que el hombre puso algo en su bebida antes de violarla. La joven se encontraba acompañada por un equipo de la Dirección de la Mujer y se descompuso al relatar su versión de los hechos.
También fue el turno de hablar de un testigo, quien cambió levemente su relato de los hechos. Es que el hombre en un principio no aseguró que lo haya visto en la planta baja, peor ahora aclaró que así fue.
El presunto ataque sexual se produjo la madrugada del 23 de abril de 2016 en el interior del bar L´Ovella Negra en Lateral de Av Circunvalación, entre Ignacio de la Roza y Libertador, donde Herrera era el encargado y prácticamente el dueño. El negocio era de su familia.
La víctima, que tenía 18, esa noche había ido con dos amigos a la confitería. Los testimonios de ella y sus amigos indican que bebieron cerveza, vino y whisky en la planta alta del local, según la requisitoria fiscal. Durante ese encuentro conoció a "El Gallego" Herrera, quien hasta se sentó a compartir un trago con ellos. También dijo que aparentemente se estaba drogando.
La chica contó en su declaración que en un momento empezó a sentirse mal y se descompuso, de modo que fue al baño. Mientras se encontraba adentro de los sanitarios, supuestamente entró Herrera con la excusa de preguntarle si estaba bien. Lo que afirma la víctima es que le pidió que se marchara y de ahí no se acuerda más, dado que perdió el conocimiento. Lo que sí recuerda es que después tenía al muchacho encima suyo.
Para cuando despertó estaba en el piso del baño, semidesnuda, con manchas de sangre y un fuerte dolor en la zona genital. Viendo lo que había pasado, se largó a llorar y llamó a sus hermanos.