El robo de insumos quirúgicos al Hospital Rawson sigue sumando ribetes cinematográficos que dan que hablar. Este lunes se supo, en conferencia de prensa, que el valor de lo sustraído superaría el millón de pesos.
Robo al Rawson: más de $1 millón y el misterioso denunciante
Según explicó el comisario Gregorio Díaz, a cargo de la investigación, "cada una de estas pinzas tiene un valor de 20 mil pesos, por eso todavía no sabemos el monto exacto", dijo, aunque adelantó que el robo es millonario.
Díaz relató que fueron testigos del Rawson y de la Clínica Santa Clara quienes señalaron al cirujano Diego Basualdo y a la instrumentadora, Patricia Quevedo como los responsables de la sustracción y adelantó que "no se descartan nuevas detenciones".
Desde la Clínica Santa Clara no quisieron hacer declaraciones y sólo se limitaron a emitir un comunicado donde aseguran que desconocían los hechos que se investigan y que se ponen a disposición de la Justicia. En la clínica, enterados de supuestas irregularidades que investigaba la Justicia, hicieron un arqueo con un escribano público y descubrieron que era verdad que había elementos que no eran de ellos. Esa información fue puesta a disposición de la Justicia.
El allanamiento, que arrancó a las 13, se extendió por más de siete horas debido a la cantidad de instrumental secuestrado.
Cada una de las piezas quirúrgicas tiene un número de serie que indica que fueron vendidas al Hospital Rawson pero algunas de ellas tenían remarcado arriba de ese número, con corrector, otra leyenda que las hacía pasar por instrumental de la Clínica Santa Clara.
Desde el Rawson ya habían detectado el faltante pero se habían limitado a iniciar un sumario administrativo sin radicar la denuncia en la Policía.
LA INSÓLITA FORMA EN QUE LO DESCUBRIERON
Un sobre de papel madera fue la pista clave que siguieron los investigadores. Según confirmó el comisario Díaz, "hubo un llamado anónimo de un hombre que denunciaba las irregularidades en el Hospital Rawson".
Para comprobarlo, el misterioso denunciante le dijo a la Policía que dejaba un sobre de papel, tirado en un basurero ubicado en la calle Alem y Jorge Newbery, con las pruebas que necesitaban para iniciar la investigación.
Así las cosas, los pesquisas fueron hasta el lugar y, efectivamente, encontraron el sobre papel madera con un CD con fotos. "En las fotos se veía todo el material quirúrgico robado pero estaba en la Clínica Santa Clara", detalló Díaz.
Sobre el denunciante se sabe muy poco, pero están seguros que se trata del alguien de dentro del nosocomio que delató a sus compañeros.
Tanto Diego Basualdo como Patricia Quevedo trabajaban paralelamente en el Rawson y la Clínica Santa Clara. Es más cuando fueron a detenerlos ambos estaban en medio de una cirugía y la Policía tuvo que esperar a que terminaran para meterlos presos.