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viernes 24 de abril de 2026

CHIMBAS

La pesadilla de los abuelos asaltados: ''Le quisieron cortar los dedos a mi marido''

María Isabel Tejada (67) y Benigno Garín (75) fueron brutalmente golpeados por tres ladrones encapuchados que les bajaron la puerta a patadas.
Por Redacción Tiempo de San Juan

Por Agostina Montaño


 A María Isabel Tejada (67) y Benigno Garín (75) ya les robaron tres veces. Por eso, tienen enrejada cada habitación de su casa, el comedor tiene rejas, el living y las tres piecitas que tiene la humilde casa que habitan en la Villa El Salvador, Chimbas. 

 

 

 

Pero este miércoles por la noche, mientras el matrimonio veía una película en la cama, tres delincuentes les bajaron la puerta del fondo a patadas, los maniataron, los golpearon y se llevaron unos 100 mil pesos que la pareja guardaba para remodelar la vivienda. 

"Me decían que les diera la plata o le iban a cortar los dedos a mi marido", contó Isabel, entre lágrimas a Tiempo de San Juan. 

Ahora los dos están bien pero Benigno pasó una noche internado debido a la brutal golpiza que le dieron. 

"Yo nada más doy gracias a Dios que lo tengo a él conmigo. Anoche me quedé sola y recé toda la noche para que me lo trajeran de vuelta", relató la mujer. Es que el matrimonio no tiene hijos en la provincia y nada más se tienen el uno al otro para cuidarse. 

Según contó Benigno, él cree que había más de tres ladrones y que alguno quedó afuera para "hacer de campana". "Yo escuchaba que uno de afuera silbaba", comentó Isabel. 

 

 

 

Los delincuentes entraron de prepo, los tomaron por sorpresa, los maniataron con cinta adhesiva y mientras uno los amenazaba con un arma, los otros dos revolvían toda la casa. 

"Yo les dije que se llevaran todo pero que por favor no nos hicieran nada", detalló  Isabel. 

Ella misma recorrió la vivienda junto a los periodistas y mostró cómo habían dejado inhabitable cada rincón de su hogar. Hasta que los delincuentes dieron con el dinero pasó una hora, una hora de terror en la que Isabel estuvo atada en la cama y su marido tirado en el piso mientras un ladrón lo pateaba. 

"Con un barretazo me dieron en la cara y ahí perdí el conocimiento", aseguró Benigno. 

Cuando los ladrones se fueron, por la puerta del frente de la casa, se llevaron  un juego de llaves para salir y hasta que a Isabel y Benigno les cambien la cerradura, viven con miedo de que vuelvan y esta vez, ellos no puedan contar la historia. 

 

 
 
 

 


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