Este martes los alegatos del juicio por el asesinato de Francisco Sirera terminaron con el pedido de la fiscal de la pena que considera justa para los acusados. En la solicitud de la funcionaria llamó la atención que pidió una pena más dura para el Fernández Gizzi que para su hijo, Fernández Santa Lucía, siendo que este último es quien habría acuchillado al abogado.
Pidieron una pena mayor al ''instigador'' de la muerte de Sirera que al autor
Es que la fiscal entiende que tiene mayor responsabilidad el padre ya que fue quien manipuló a su hijo para que cometiera el crimen e incluso le habría dado el cuchillo para que lo concretara.
De esta manera, para Fernández padre pidieron una pena de 20 años por el delito de homicidio en calidad de partícipe primario instigador y al hijo 17 por homicidio simple.
Por su parte, el abogado defensor de Fernández Santa Lucía, Carlos Reiloba, pidió que la condena de su defendido sea la mínima ya considera que "No tuvo la intención de matar, que fue inducido por su padre para asustar al abogado y que éste, al notar que portaba un cuchillo en su cintura, se asustó y comenzó el forcejeo que derivó en la muerte de Sirera".
En cuanto a Fernández Gizzi, su defensor pidió la absolución debido a que considera hubo irregularidades en el proceso y por este motivo debería ser nulo.
Antes de pasar a cuarto intermedio, los acusados dieron sus últimas palabras.
"Quiero pedir perdón a la familia, sólo eso", expresó Fernández Santa Lucía, mientras que su padre, Fernández Gizzi, mantuvo su postura y aseguró: "Somos inocentes, no hay otro asunto más que ese".